La ira y el enojo

Creo que este tema que voy a compartirles a continuación es un tema muy, pero que muy actual, porque vivimos en un tiempo y en una sociedad, donde es muy común ver a las personas enojadas, con ira, peleando por todo y usando como cosa normal un lenguaje brusco, lleno de palabrotas y ausente de amabilidad, personas amargadas, enfadadas con todo el que pasa por su lado, enojadas con la vida misma; pero, no sólo que las vemos, sino que… ¿Cuántos de nosotros no se ha enojado y airado alguna vez?… Creo que si somos sinceros tenemos que contestar……Todos.

La palabra Ira, procede del latín ira, es esa pasión violenta del alma que causa indignación y enojo, o bien, es el apetito o deseo de venganza, o, es la causa de violencia contra los demás o contra uno mismo.

Es una emoción fuerte de nuestro organismo que nos lleva al descontrol, incluso a no pensar y actuar impulsivamente, hasta llegar muchas veces a desconocernos a nosotros mismos por las cosas que hacemos.

Siempre hay un momento en donde actuamos sin pensar, y por un instante perdemos el control y nos dejamos llevar por el enojo de ese instante.

Lo peor es que no nos damos cuenta lo que ese pequeño e insignificante instante puede causar en la vida de los demás. Un solo instante de enojo por muy corto que sea puede lastimar y herir a una persona de por vida, si tan solo nos detuviéramos antes de hablar cuánto dolor evitaríamos.

Piénselo en su propia vida, cuantas palabras mal dichas lo han afectado, cuando era regañado por sus padres por algo que para usted era insignificante y eso causo roces entre ustedes, una pelea que tan solo duro segundos pero dejo marcas en su corazón, cuantos ejemplos mas no encontraríamos y todo en un solo instante.

Y es que siempre debemos pensar con tranquilidad, siempre que sintamos los síntomas del enojo hagamos una actividad muy sencilla que ayuda a millones de personas a controlarlo, tan solo consta en respirar lentamente y contar hasta 10, es muy conocida y verdaderamente efectiva. Y es que tan solo basta un periodo de 10 segundos para controlar nuestras emociones, piénselo cuantos problemas y dolores nos evitaríamos si lo pusiéramos en práctica.

Porque aunque pareciera un tema sencillo, la verdad es que no lo es, el hombre comete locuras por el enojo, incluso destruye vidas por estar enojado, muchas veces es imposible no enojarse, pero seamos sensatos y procuremos que esos momentos de enojo no se conviertan en unan herida en el corazón de los otros y en el nuestro.

No podemos controlar la manera en que los demás actúen o respondan, pero sí podemos hacer los cambios necesarios para hacerlo por nuestra parte. Conquistar nuestro temperamento no es algo que suceda de la noche a la mañana. Pero a través de la  meditación, puedes conquistarlo. Así como hemos permitido que la ira se haya atrincherado en nuestras vidas por la práctica habitual, también debemos practicar responder correctamente hasta que se convierta en un hábito que reemplace a las viejas actitudes.

El mantener dentro de nosotros la ira no solo acarrea consecuencias psicológicas como la depresión y espirituales como el pecado, sino que también tiene dañinas consecuencias físicas: ataques al corazón, todo tipo de enfermedades debido a un sistema inmunológico debilitado y según algunos estudios, predisposición al cáncer. Inclusive, la ira reprimida causa depresión y hasta podría llevar al suicidio o al homicidio. Afirma el Dr. Frank Minirth, quien es un psiquiatra: “La ira es probablemente el mayor riesgo a la salud y la principal causa de muertes.”

* Es imposible que una persona pueda lidiar con un problema y resolverlo, si se niega a admitir que este existe. Si no somos honestos con nosotros mismos, admitimos que sentimos ira, buscamos en nuestro interior la causa, y lidiamos con ella; no podremos tener verdadera paz. Aún peor: nos costará mucho más trabajo crecer espiritualmente y convertirnos en la persona de bien que deseamos Ser.

SOLO POR HOY….. NO TE ENOJES

Los Chakras

QUÉ SON LOS CHAKRAS

Un chakra es un vórtice de energía, una apertura ,rueda o puerta por donde circulan las energías de distinto orden, que impactan, circulan, vitalizan, bloquean o sobre-estimulan el entero mecanismo humano. Provienen del Alma, del Cosmos, y del ambiente en el que vive.

Los chakras conforman un circuito eléctrico receptor de las Energías del Alma por el chakra coronario, a través del cual introduce dos cordones que se anclan: 1 en la glándula pineal y 2 en corazón físico.

La línea de la conciencia y la línea de la vida. Además los chakras reciben energía solar, o prana a través del bazo quien es el receptor y distribuidor mayor en el organismo humano de energía solar.

Los chakras principales

Tenemos 7 chakras mayores:

•Primer Chakra: Chakra básico/base/raíz (Muladhara), ubicado a la altura del coxis ( Rojo- do)
•Segundo Chakra: Sacro (Swadhisthana), ubicado 2 o 3 dedos debajo del ombligo, a la altura del sacro. (Naranja -re)
•Tercer Chakra: Plexo solar (Manipura), ubicado en la zona de los órganos digestivos. (Amarillo-mi)
•Cuarto Chakra: Del corazón (Ananhata), ubicado en el corazón. ( Verde-fa)
•Quinto Chakra: Lanrigeo (Vishuddi), ubicado en la garganta. (Azul-sol)
•Sexto Chakra: Tercer ojo (Ajna), ubicado en la frente, en el entrecejo, justo en medio de los dos ojos. (Violeta-la)
•Séptimo Chakra: Coronario (Sahasara), ubicado en la parte superior de la cabeza. ( Blanco-si)

Aparte de estos chakras, también tenemos 21 menores, y una intricada red de pequeños chakras distribuidos a través de todo nuestro mecanismo energético.

Los chakras conforman nuestro cuerpo etérico, o doble etérico como se lo conoce, por ser un doble exacto pero más amplio de nuestro cuerpo físico.
Los vórtices, bocas o chakras se abren a lo largo de la columna vertebral, a más o menos cinco centímetros del cuerpo físico, 5 bocas adelante y 5 bocas por detrás, 1 en la corona de la cabeza y 1 en la base de la columna, conformando así el circuito eléctrico que permite al alma ‘manejar’, dinamizar y controlar el cuerpo físico denso.

Un chakra está activo en la persona evolucionada, bloqueado a veces por el mal uso de la energía, o bien nunca aún han entrado en actividad. Solamente un Adepto o Iniciado de 3ª Iniciación Jerárquica (la de la Transfiguración) puede decir con certeza el estado de los chacras de una persona, por lo tanto aplicar energía directamente sobre un chakra, en lugar de hacerlo en forma general sobre todo el mecanismo eléctrico para que éste se ocupe de distribuirla, puede provocar el efecto contrario de bloqueo por sobre-estimulación.

La zona donde se produce una molestia en el cuerpo físico no siempre es la zona ‘causal’ del problema. Por ejemplo, un dolor de cabeza no indica que haya un problema en ese chakra, porque puede ser reflejo de cualquier otro órgano: hígado, ovarios, páncreas, estomago, etc.…rara vez el dolor de cabeza indica un problema en su órgano correlacionado ‘el cerebro’, y canalizar energía sobre el coronario produciría sobre-estimulación. O sea que el dolor de cabeza es un efecto, no la causa.

Así es como los Maestros solo viendo el estado de la Luz en los chakras de nuestra aura pueden darse cuenta de nuestra verdadera evolución. Nuestros chakras ‘dicen’ realmente como somos, que pensamos, que sentimos y como actuamos. Son nuestra foto álmica.

Pares

El esplénico y el laringeo trabajan juntos y pertenecen a la creatividad. El Plexo Solar y el Tercer ojo están relacionados con la visión y la inteligencia. El cardíco y el Coronario expresarán dimensiones cósmicas. Cada chakra expresará la misma función en una frecuencia más baja.

Las enfermedades, están relacionadas también a la incapacidad de absorber, transmutar o integrar frecuencias energéticas. Cuando una energía entra en un chakra y se ve bloqueada, buscará expresarse mediante una disociación sicológica. En cambio cuando una energía ya está dentro de un chakra pero se expresa de manera negativa se manifiesta eventualmente a través de problemas físicos

Chakras Interdimensionales

Existen cinco centros de energía fuera del cuerpo que están localizados en otras dimensiones del ser. Aunque existen en el presente son invisibles e inaccesibles a nuestros sentidos.
Estos chakras aparecen en pares. El primero estaría localizado a más o menos 30 cm. sobre la cabeza y 30 cm bajo los pies; el segundo alrededor de 90 cm en ambas direcciones y el tercer par a un metro. El cuarto y quinto par sobrepasaría nuestros conceptos tridimensionales y se extenderían hacia el infinito arriba y abajo. Cuando aumentamos nuestra vibración podemos percibirlos, sentirlos y ser partícipes de ellos

Hay también un octavo, noveno, décimo, onceavo y doceavo chakra que operan con o sin nuestra participación consciente. Todos están ubicados por encima y por debajo del cuerpo.
Existen varias técnicas para el nivelamiento de nuestros centros, entre ellas la cromoterapia, ejercicios físicos, técnicas de visualización, etc. En realidad todas estas técnicas colaboran para que nuestros centros funcionen correctamente.

La importancia de los chakras en el Reiki

Con la terapia Reiki, el terapeuta no debe dirigir la energía en un chakra concreto, es el alma quien tiene que dirigir dicha energía, pero si el canalizador no es impersonal, y trata de forzar la energía en un punto específico, está dirigiendo el proceso, por lo tanto canaliza energía de su propio cuerpo etérico, con el resultado de desvitalización o agotamiento de la propia energía que puede derivar en dolencias varias como descomposturas, bajadas de presión, dolor de cabeza, agotamiento, vómitos, diarreas, etc. y en el paciente puede provocar bloqueos de la energía y sobreetimulación de un centro, el cual solamente estaba advirtiendo sobre un problema en el ‘mecanismo’ no que el problema estuviera allí.

Lo único que el terapeuta puede hacer es ayudar al paciente a reconectarse con su alma (a través de la canalización general en el cuerpo etérico) para que su propia Alma realice la verdadera tarea de cura.

Cada chakra es como un escalón evolutivo. Esta escala determina el poder de cada persona para, según las actitudes, valores y ética, atraer como un imán lo que emana de uno mismo.
Las actitudes para con la vida restan energía vital, si tienes conciencia de ti mismo, accedes al conocimiento interior y no te dejas influir por lo externo: conectas con lo divino que hay en ti (estar con uno mismo) y no te dejas influir por el que dirán, etc.

Eso tiene que ver con el darse libertad a uno mismo y a los demás.

El Espejo

Tu Y Yo Somos Espejo 

Todos somos extensiones del campo universal de energía, distintos puntos de vista de una entidad única.
Esto implica ver todas las cosas del mundo, ver a todas las personas del mundo y darnos cuenta de que estamos mirando otra versión de nosotros.
Tú y yo somos lo mismo. Todo es lo mismo. Todos somos espejos de los demás y debemos aprender a vernos en el reflejo de las demás personas.
A esto se llama espejo de las relaciones. A través del espejo de una relación, descubro mi yo no circunscrito. Por esta razón, el desarrollo de las relaciones es la actividad más importante de mi vida. Todo lo que veo a mi alrededor es una expresión de mí mismo.
Las relaciones son una herramienta para la evolución espiritual cuya meta última es la unidad en la conciencia.
Todos somos inevitablemente parte de la misma conciencia universal, pero los verdaderos avances tienen lugar cuando empezamos a reconocer esa conexión en nuestra vida cotidiana.
Las relaciones son una de las maneras más efectivas para alcanzar la unidad en la conciencia, porque siempre estamos envueltos en relaciones.
Piensa en la red de relaciones que mantienes: padres, hijos, amigos, compañeros de trabajo, relaciones amorosas. Todas son, en esencia, experiencias espirituales.
Cuando estás enamorado, romántica y profundamente enamorado, tienes una sensación de atemporalidad. En ese momento, estás en paz con la incertidumbre. Te sientes de maravilla, pero vulnerable; sientes cercanía pero también desprotección. Estás transformándote, cambiando, pero sin miedo. Te sientes maravillado. Ésa es una experiencia espiritual.
A través del espejo de las relaciones, de cada una de ellas, descubrimos estados prolongados de conciencia. Tanto aquellos a quienes amamos como aquellos por quienes sentimos rechazo, son espejos de nosotros. ¿Hacia quiénes nos sentimos atraídos? Hacia las personas que tienen características similares a las nuestras, pero eso no es todo.
Queremos estar en su compañía porque subconscientemente sentimos que al hacerlo, nosotros podemos manifestar más de esas características. Del mismo modo, sentimos rechazo hacia las personas que nos reflejan las características que negamos de nosotros.
Si sientes una fuerte reacción negativa hacia alguien, puedes estar seguro de que tú y esa persona tienen características en común, características que no estás dispuesto a aceptar. Si las aceptaras, no te molestarían.
Cuando reconocemos que podemos vernos en los demás, cada relación se convierte en una herramienta para evolución de nuestra conciencia. Gracias a esta evolución experimentamos estados extendidos de conciencia.
La próxima vez que te sientas atraído por alguien, pregúntate qué te atrajo. ¿Su belleza, gracia, elegancia, autoridad, poder o inteligencia? Cualquier cosa que haya sido, sé consciente de que esa característica también florece en ti. Si prestas atención a esos sentimientos podrás iniciar el proceso de convertirte en ti más plenamente.
Lo mismo se aplica a las personas hacia las que sientes rechazo. Al adoptar más plenamente tu verdadero yo, debes comprender y aceptar tus características menos atractivas. La naturaleza esencial del Universo es la coexistencia de valores opuestos. No puedes ser valeroso si no tienes a un cobarde en tu interior; no puedes ser generoso si no tienes a un tacaño; no puedes ser virtuoso si careces de la capacidad para actuar con maldad.
Gastamos gran parte de nuestras vidas negando este lado oscuro y terminamos proyectando esas características oscuras en quienes nos rodean. ¿Has conocido personas que atraigan sistemáticamente a su vida a los sujetos equivocados? Normalmente, aquéllas no comprenden por qué les sucede esto una y otra vez, año tras año. No es que atraigan esa oscuridad; es que no están dispuestas a aprobarlas en sus propias vidas.
Un encuentro con una persona que no te agrada es una oportunidad para aceptar la paradoja de la coexistencia de los opuestos; de descubrir una nueva faceta de ti. Es otro paso a favor del desarrollo de tu ser espiritual.
Las personas más esclarecidas del mundo aceptan todo su potencial de luz y oscuridad. Cuando estás con alguien que reconoce y aprueba sus rasgos negativos, nunca te sientes juzgado. Esto sólo ocurre cuando las personas ven el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, como características externas.
Cuando estamos dispuestos a aceptar los lados luminoso y oscuro de nuestro ser, podemos empezar a curarnos y a curar nuestras relaciones. Todos somos multidimensionales, omnidimensionales. Todo lo que existe en algún lugar del mundo también existe en nosotros. Cuando aceptamos esos distintos aspectos de nuestro ser, reconocemos nuestra conexión con la conciencia universal y expandimos nuestra conciencia personal.
Las características que distinguimos más claramente en los demás están presentes en nosotros. Cuando seamos capaces de ver en el espejo de las relaciones, podremos empezar a ver nuestro ser completo. Para esto es necesario estar en paz con nuestra ambigüedad, aceptar todos los aspectos de nosotros. Necesitamos reconocer, en un nivel profundo, que tener características negativas no significa que seamos imperfectos. Nadie tiene exclusivamente características positivas.
La presencia de características negativas sólo significa que estamos completos; gracias a esa totalidad, podemos acceder más fácilmente a nuestro ser universal, no circunscrito.
Una vez que puedas verte en los demás, será mucho más fácil establecer contacto con ellos y, a través de esa conexión, descubrir la conciencia de la unidad. Éste es el poder del espejo de las relaciones.
Por Deepak Chopra

La Compasión

 La compasión es el deseo de que los demás estén libres de sufrimiento. Gracias a ella aspiramos a alcanzar la iluminación; es ella la que nos inspira a iniciarnos en las acciones virtuosas que conducen al estado del buda, y por lo tanto debemos encaminar nuestros esfuerzos a su desarrollo. Es la capacidad de sentirnos próximos al dolor de los demás y la voluntad de aliviar sus penas, pero a menudo somos incapaces de llevar a la práctica lo que nos proponemos, y esa hermosa palabra muere sin haber dado sus frutos.

Si deseamos tener un corazón compasivo, el primer paso consiste en cultivar sentimientos de empatía o proximidad hacia los demás. También debemos reconocer la gravedad de su desdicha. Cuanto más cerca estamos de una persona, más insoportable nos resulta verla sufrir. Cuando hablo de cercanía no me refiero a una proximidad meramente física, ni tampoco emocional. Es un sentimiento de responsabilidad, de preocupación por esa persona. Con el fin de desarrollar esta cercanía es necesario reflexionar sobre las virtudes implícitas en la alegría por el bienestar de los otros. Debemos llegar a ver la paz mental y la felicidad interna que se deriva de ello, al mismo tiempo que reconocemos las carencias que provienen del egoísmo y observamos cómo este nos induce a actuar de un modo poco virtuoso y cómo nuestra fortuna actual se basa en la explotación de aquellos que son menos afortunados.

Esfuerzo Comunitario

Contemplar el mundo desde esta perspectiva hace que crezca nuestro aprecio hacia los otros, y con él la empatía y la intimidad con ellos. También resulta vital reflexionar sobre la amabilidad de los otros, conclusión a la que se llega asimismo gracias al cultivo de la comunicación. Debemos reconocer que nuestra fortuna depende realmente de la cooperación y la contribución de los demás. Todos y cada uno de los aspectos de nuestro actual bienestar son debidos a un duro trabajo por parte de otros. Si miramos a nuestro alrededor y vemos los edificios en los que vivimos, las carreteras por las que viajamos, las ropas que llevamos y los alimentos que comemos, tenemos que reconocer que todo ello nos ha sido provisto por otros. Nada de eso existiría si no fuera por la amabilidad de tanta gente a la que ni siquiera conocemos.

Debemos trabajar para reconocer la dependencia que sufrimos de aquellos por quienes sentimos compasión. Este reconocimiento les acerca aún más a nosotros si cabe. Hace falta mantener la atención para ver a los demás a través de lentes libres de egoísmo. Es importante que nos esforcemos por distinguir el enorme impacto que los demás causan en nuestro bienestar. Cuando nos resistamos a dejarnos llevar por una visión del mundo centrada en nosotros mismos podremos sustituir esta visión por otra que incluya a todos los seres vivos, pero no debemos esperar que este cambio de actitud se produzca de forma repentina.

Reconocer el Sufrimiento de Otros

Tras el desarrollo de la empatía y la cercanía, el siguiente paso importante para cultivar nuestra compasión consiste en penetrar en la verdadera naturaleza del sufrimiento. Nuestra compasión por todos los seres debe emanar del reconocimiento de su sufrimiento. Una característica muy específica de la contemplación de ese sufrimiento es que tiende a ser más poderosa y eficaz si nos concentramos en el dolor propio y luego ampliamos el espectro hasta alcanzar el sufrimiento de los otros. Nuestra compasión por ellos crece a medida que reconocemos su propio dolor.

Todos simpatizamos de forma espontánea con alguien que está pasando por el sufrimiento evidente asociado a una dolorosa enfermedad o a la pérdida de un ser querido. Es un tipo de sufrimiento que en el budismo recibe el nombre de sufrimiento del sufrimiento.

Sin embargo, resulta más difícil sentir compasión por otro tipo de sufrimiento —el sufrimiento del cambio, según los budistas—, que en términos convencionales consistiría en experiencias placenteras tales como disfrutar de la fama o la riqueza. Se trata de otro tipo muy distinto de sufrimiento. Cuando vemos que alguien alcanza el éxito mundano, en lugar de sentir compasión porque sabemos que un día ese estado acabará y esa persona deberá enfrentarse al disgusto asociado a toda pérdida, nuestra reacción más habitual suele ser la admiración y a veces incluso la envidia. Si hubiéramos llegado a comprender de verdad la naturaleza del sufrimiento, reconoceríamos que esas experiencias de fama y riqueza son temporales y portadoras de un placer fugaz que se esfumará y dejará al afectado sumido en el sufrimiento.

Existe también un tercer nivel de sufrimiento, aún más profundo y más sutil, que experimentamos constantemente, como consecuencia del carácter cíclico de nuestra existencia. El hecho de estar bajo el control de emociones y pensamientos negativos está en la misma naturaleza de esa existencia; mientras sigamos bajo su yugo, vivir es ya una forma de sufrimiento. Este nivel de sufrimiento impregna todas nuestras vidas, condenándonos a girar una y otra vez en círculos viciosos llenos de emociones negativas y acciones no virtuosas. Sin embargo, esta forma de sufrimiento resulta difícil de reconocer, pues no se trata del estado de desdicha evidente implícito en el sufrimiento del sufrimiento, ni lo opuesto a la fortuna o al bienestar, como apreciábamos en el sufrimiento del cambio. Este tercer tipo de sufrimiento, sin embargo, alcanza un nivel más profundo y se extiende a todos los aspectos de la vida.

Una vez que hemos cultivado una profunda comprensión de los tres niveles de sufrimiento en nuestra propia experiencia personal, resulta más fácil desviar el foco de atención hacia los otros. Desde ahí podremos desarrollar el deseo de verles libres de todo sufrimiento.

Cuando conseguimos combinar un sentimiento de empatía por los otros con una profunda comprensión del dolor que sufren, llegamos a sentir una verdadera compasión por ellos. Es algo en lo que debemos trabajar continuamente. Podemos compararlo con el proceso de encender un fuego frotando dos palos: sabemos que hay que mantener una fricción constante para prender fuego a la madera. De la misma forma, cuando trabajamos en el desarrollo de cualidades mentales como la compasión debemos aplicar las técnicas mentales necesarias para provocar el ansiado efecto. Abordar esta cuestión de modo fortuito no comporta ningún beneficio.

Amor-Bondad

Al igual que la compasión es el deseo de que todos los seres queden libres de sufrimiento, el amor-bondad es el deseo de que todos disfruten de la felicidad. Como en la compasión, el cultivo del amor-bondad debe comenzar tomando a un individuo específico como centro de la meditación, y luego ir extendiendo el alcance de nuestra preocupación hasta que este llegue a abrazar a todos los seres vivos. De nuevo, debemos empezar eligiendo a una persona neutral, a alguien que no nos inspire fuertes sentimientos, como objeto de nuestra meditación; luego lo ampliaremos a personas que forman nuestro círculo familiar o de amigos y, por último, a nuestros enemigos.

Debemos usar a un individuo real como centro de nuestra meditación, y después volcar toda nuestra compasión y benevolencia en esta persona para poder experimentar ambos sentimientos hacia otros. Hay que trabajar con una persona en cada ocasión, ya que, de otro modo, la meditación adquiriría un sentido muy general.

La Gran Compasión

Se dice que el estado del buda puede alcanzarse en una sola vida. Solo practicantes extraordinarios que han dedicado muchas vidas anteriores a prepararse para esta oportunidad pueden conseguirlo. Solo podemos sentir admiración por esos seres y tenerlos como ejemplo para desarrollar la perseverancia en lugar de situarnos en posiciones extremas. La mejor actitud se halla a medio camino entre el letargo y el fanatismo.

Deberíamos asegurarnos de que la meditación ejerza algún efecto o influencia sobre nuestras acciones cotidianas. Gracias a ello todo lo que hacemos fuera de las sesiones formales de meditación se convierte en parte de nuestro entrenamiento de la compasión. No nos resulta difícil simpatizar con un niño que está en el hospital o con un amigo que llora la muerte de su pareja. Debemos empezar a considerar cómo mantener el corazón abierto hacia aquellos a los que normalmente envidiaríamos, aquellos que disfrutan de riqueza y de un excelente nivel de vida. Solo mediante la profundización en el concepto de sufrimiento obtenida durante las sesiones de meditación somos capaces de relacionarnos con esas personas mediante la compasión. En realidad, deberíamos entablar este tipo de relación con todos los seres, advirtiendo que su situación siempre depende de las condiciones del círculo vicioso de la vida. En este sentido toda interacción con los demás actúa como catalizador en el desarrollo de nuestra compasión. Es así como mantenemos los corazones abiertos en la vida diaria, fuera de los períodos formales de meditación.

Luchar por Perfeccionar Nuestra Virtud y Nuestra Sabiduría

La verdadera compasión posee la intensidad y la espontaneidad de una madre cariñosa que sufre por su bebé enfermo. A lo largo del día, todos los actos y pensamientos de la madre giran en torno a su preocupación por el niño. Esta es la actitud que deseamos cultivar hacia todo ser. Cuando la experimentemos, habremos alcanzado ya la “gran compasión”.

Cuando alguien consigue sentir esa gran compasión y la bondad que la acompaña, cuando su corazón se agita en pensamientos altruistas, puede emprender la tarea de liberar a todos los seres del sufrimiento que soportan en su existencia cíclica, el círculo vicioso de nacimiento, muerte y renacimiento del que todos somos prisioneros. El sufrimiento no se limita a nuestra situación actual. De acuerdo con el enfoque budista, nuestra situación actual como humanos es relativamente cómoda. Sin embargo, si echamos a perder esta oportunidad, nos arriesgamos a experimentar muchas dificultades en el futuro. La compasión nos permite evitar el pensamiento egocéntrico. Experimentamos una gran alegría y nunca caemos en el extremo de buscar solo nuestra felicidad o salvación personales. Luchamos a todas horas para desarrollar y perfeccionar nuestra virtud y nuestra sabiduría. Con ese nivel de compasión, llegaremos a poseer todas las condiciones necesarias para alcanzar la iluminación. Por lo tanto, la compasión debe ser nuestro objetivo desde el inicio del viaje espiritual.

Hasta el momento, hemos tratado de las prácticas que nos permiten frenar las conductas poco íntegras. Hemos discutido cómo trabaja la mente y cómo debemos trabajar en ella de la misma forma en que lo haríamos sobre un objeto material, aplicando ciertas acciones con el fin de provocar los resultados deseados. Reconocemos que el proceso de abrir nuestro corazón no es diferente. No hay ninguna receta mágica que haga brotar la compasión o la bondad; hay que dar forma a nuestra mente de manera hábil, y con paciencia y perseverancia veremos cómo crece nuestra preocupación por el bienestar de los otros.

Compasión es Servicio Espiritual es encontrar la Paz y la Alegría dentro de su interior y pasárselas a los demás. Concentren sus Corazones Compasivos en dar energía positiva, amor y el mensaje de Esperanza y Unidad a todos aquellos con los que se encuentren. ¡Esto es Compasión!

Estoy preparad@ para iniciarme en Reiki?

 TODOS podemos ser canal de Reiki, pero con responsabilidad y compasión.

Los cursos de Reiki nos ofrecen una serie de sanaciones, llamados sintonizaciones porque tienen una intención de sintonizar nuestra energía (KI) con el ritmo del universo, con nuestro alma/espíritu (REI). Pero estas sintonizaciones suelen ser muy sanador para el ser, y de esta forma, combinado con una serie de herramientas y prácticas que se dan en un taller de Reiki, normalmente uno está preparado para dar sanación a uno mismo y a otras personas.
De hecho puede haber casos de personas que han pasado por el curso , donde un Maestro los ha iniciado en su nivel correspondiente ,pero no integran la información en su vida, y para poder mantener el canal limpio , necesitamos esforzarnos.
Ser un canal no es suficiente. Sentarnos a esperar que nos llegue la dicha, no es el camino correcto, debemos esforzarnos para encontrar nuestro centro, tanto entre yin/yang (pasividad o quietud/actividad o servicio) y entre el cielo y la tierra.
¿ Qué es lo que se recomienda integrar en nuestra vida?
1.  En primera instancia, los 5 principios de Reiki:
   Solo por Hoy
– no te preocupes     (vive el presente)
– no te enfades           (con demás seres ,ni contigo)
– sé agradecido         (ten compasión, ponte en los zapatos del otro)
– trabaja duro y honradamente    ( trabájate)
– sé amable                 ( contigo y los demás)
Por supuesto no podemos integrar esto de golpe a la perfección – somos humanos con a veces una larga historia de practicar lo contrario, pero la propuesta diaria de querer cumplir estos principios para encontrar paz interna nos ayuda mucho.
2. Meditar.
La meditación hace que nuestro cuerpo se estabiliza y nuestra mente se aquieta y se vuelve más lúcido e  intuitivo.
3. El dar Reiki a nosotros mismos y a otros. Se recomienda darnos auto-reiki durante 21 días seguidos. al principio para evitar los desniveles que puede ocasionarte la iniciación, es parte del ir incorporando la energía a tu cuerpo.
Es muy recomendable darnos Reiki a nosotros mismos todo el tiempo que podamos, tanto para sanarnos como para entender cada vez mejor a la energía y sus efectos.
Pero: Si no han hecho sus 21 dìas seguidos, no significa que no están preparados para dar Reiki. La mejor forma para mantener nuestro canal limpio es dar Reiki a otros, porque es un servicio bondadoso en que realmente, ya que todos somos uno, nosotros mismos nos sanamos también.
4. Recibir Rei-Ju o la sintonizaciòn en Reiki
Sobre la sintonización que damos en Reiki , siempre decimos que es de por vida, porque de verdad hay cosas que se sanan para siempre y uno aprende las herramientas para siempre.
“Una mente una vez expandida no puede retornar a su estado anterior”.
Pero también es cierto que si no usamos lo aprendido o si sufrimos un trauma/enfermedad fuerte que nos hace bajar las pilas, siempre podemos pedir una re-sintonización o recibir sanación de otro Reikista – sin vergüenzas!!Entonces como saber si estoy preparado.
Si te sientes bien, optimista, con ganas, con fuerzas, y estás buscando un camino, que te ayude a aclararte, energizarte, sanarte , puede servirte como un nuevo camino , donde puedas dar y recibir.
Si te sientes débil, con mucha distracción mental o físico o peor todavía: estás enojado, probablemente tu cuerpo no está envuelto por un campo de paz, de amor, de fuerzas entonces te convendría primero prepararte , solicitar que alguien te de Reiki , y pruebas las sensaciones .
Además deberías meditar un rato, para luego poder iniciarte en Reiki con fuerza, para que lo disfrutes vos y  otras personas.
Por más que no damos nuestra propia energía, tenemos que tener el canal fuerte, la tubería sin huecos!
El Reiki es una técnica de sanación para los que reciben Reiki, pero para los practicantes es un camino de vida!
Desde aquí , los invito a comenzar a caminar en este camino del Amor y la compasión.

Namasté

Significado de ” Namasté ”

Palabra que deriva del hindú y sánscrito y de la unión de sandhi entre nama y te. Es una expresión de saludo de Asia del sur originado en India, que se usa como cuando podríamos usar hola y adiós en nuestro idioma. y literalmente significa  “Me inclino ante tu Ser Superior “. Es un habitual saludo cuando los individuos se encuentran, y un adiós a la despedida. Una forma de no contacto de saludo que tradicionalmente se prefiere en la India y Namasté es la forma más común de  saludo.

Cuando se le habla a otra persona, que suele ir acompañada por un ligero arco hecho con las manos juntas ( Gassho ) , las palmas y los dedos que tocan apuntando hacia arriba, en la parte frontal del pecho.

Yo los saludo desde el lugar de la unidad que es el suyo propio.

“Mi ser superior, saluda la Ser Superior que hay en Ti”

Está más dentro que fuera, porque hay una verdad más grande o más sustanciosa llevada dentro de ustedes de la que se expresa afuera.

Namasté, acompañado por un gesto tal como un cálido abrazo o una reverencia respetuosa es reconocimiento de la profundidad y de la unidad del espíritu que envuelve todo.

Namasté no significa Buenos Días, Buenas Tardes o Buenas Noches.

No es Hola o Adiós, es mucho más que eso.

Es un reconocimiento total y completo del espíritu que mora en el interior el que se expresa internamente y sin forma.

Namasté es tan profundo como el manantial más profundo y tan dorado como la luz del sol, pero muchos lo consideran pasado de moda y en consecuencia ha dejado de ser una cortesía.

Gracias por estar del otro lado, honro tu atención, tu inquietud,

Honro al Ser que hay en ti .

Namasté

Dar y Recibir

A diario se nos presenta una GRAN oportunidad .

La de Dar y Servir, para luego…. Recibir

Es inconcebible que quien De , no reciba. Siempre funciona de la misma manera.

Es parte del flujo energético que hace que todo el Universo funcione.

Podemos dar apoyo, sustento, Amor . Podemos dar todo lo que se nos ocurra, que el Universo nos devolverá lo mismo, ya que así es como funciona todo.La Energía que pongamos en lo que hacemos , la intención que ponemos en lo que demos, se convertirá en nuestra fuerza vital y el Universo se encarga de activar lo correspondiente en la recarga, expresándose con la misma intensidad.

Ser concientes de esto, nos hace tener más conciencia de nuestros actos . O sea que actuamos al servicio de esta Fuerza Universal y podemos pedirle que nos active ,de tal forma que nos aporte todo su potencial ,para dar más y mejor.Esa energía llega a nosotros con el fin deseado, para que a su vez se nos devuelva, más de lo mismo.

Se amplifica nuestra intención ya que reconocemos la unión del todo y al sentirnos parte de la creación , somos capaces de dirigir ese Poder , canalizarlo y manifestarlo donde lo necesitemos dar.

Dar, pasa a ser la gran necesidad ,la fuerza motora que nos impulsa y a partir de este sentimiento, comienza la Acción

El Universo ya se encarga del resto, haciéndonos partícipes y mensajeros de ese Gran Poder, al que yo llamo AMOR UNIVERSAL……

Tu vida se convierte en Amor, por todos tus poros, y es evolutivo, progresivo… más das, más recibes

El Amor es la llave que abrirá todas las puertas….

Atrévete a sentirlo y a disfrutarlo.