La verdad

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La verdad se realiza a través de tres etapas:

Asimilación,

Independencia ,

Creatividad.

Recuerda estas tres palabras, son esenciales.

Asimilación: esa es la función de la larva. Asimila el alimento, se está preparando para convertirse en un gusano.

Está haciendo los preparativos, es un depósito. Cuando la energía está lista se convertirá en un gusano. Antes del movimiento, necesitarás una gran energía para moverte. El gusano es la asimilación, el trabajo hecho, consumado.

Luego comienza la segunda parte.

Independencia: la larva es abandonada. Ahora ya no hace falta quedarse en un sitio. Ha llegado el momento de explorar, de la aventura. La vida real comienza con el movimiento, con la independencia. La larva sigue siendo dependiente, prisionera, encadenada.

El gusano ha roto las cadenas, empieza a moverse.

El hielo se ha fundido, ya no está congelado. La larva es una etapa estática.

El gusano es movimiento, como un río.

Y luego llega la tercera etapa, la de la Creatividad.

La independencia solamente ha dejado de ser significativa.

Sólo con ser independiente no sentirás satisfacción.

Está bien salir de la prisión, pero ¿para qué? ¿independencia para qué? ¿libertad de qué?

Recuerda, la libertad tiene dos aspectos:

primero, libertad de,

y segundo, libertad para.

Mucha gente alcanza sólo el primer tipo de libertad, libertad de: libre de los padres, libre de la iglesia, libre de la organización, libre de esto y de aquello, libre de todas las prisiones.

Ésta es un libertad muy negativa.

Si sólo conoces la libertad de, no has conocido la libertad real, sólo el aspecto negativo.

El aspecto positivo tiene que ser conocido: libertad para crear, para ser, para expresarse, para cantar tu canción, para bailar tu baile:

Éste es el tercer estadio: Creatividad.

Osho

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El guerrero y la mariposa

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EL GUERRERO Y LA MARIPOSA

 Este guerrero se encontró a lo largo de las vidas, con personas que le tergiversaron un poco lo que recordaba de su participación en el designio de los dioses y creyó que podría integrar la magia que anhelaba, obligando a otros a entregársela.

 Tenía en su interior a un niño caprichoso que quería comer hadas y muchas vidas de soldado que le habían enseñado, que la violencia era la única forma de obtener lo que su alma le dictaba.

 En alguna de tantas vueltas de la vida, cuando la guerrera se convirtió en mariposa y volaba sola por el sur del planeta y, cuando el guerrero eligió por decisión propia ser soldado una vez más creyendo necesario defender su tierra por la fuerza, volvieron a encontrarse y la atracción instantánea los dejó sin palabras.

Sabían cómo comportarse y se sentían cercanamente naturales, pero al mismo tiempo con muchas diferencias importantes.

 La mariposa, esta vez experta en el tema, revisó si había deudas karmáticas que transmutar, si había lazos al pasado que debían ser reparados y nada de esto salió a relucir como necesario.

 El soldado, sensible más que nunca hacia sus sentimientos encontrados y comprometido con su honor e ideas, mantenía una constante lucha interna entre sus deseos y el respeto a sus valores de otros años.

 Algo salió a relucir… aunque no tenían errores del pasado que transmutar, podían ayudarse mutuamente a madurar en esta vida, a sanar heridas recientes y a integrar un poco de flexibilidad al carácter guerrero de ambos.

Jugaron un poco al histerismo, tuvieron que suavizar su orgullo y pedir algunas disculpas, disfrutaron de su conexión sin demandas de misión y retomaron cada uno su camino con la tranquilidad de haber avanzado un poquito en la retirada de las máscaras y las corazas de batalla.

 El niño caprichoso del soldado comprendió un poco mejor la magia, aunque no es parte de su historia el manejarla, pero al menos dejó de comerse a las hadas. La mariposa descargó un poco más sus alas, recuperó la autoimagen que deseaba y le perdió el miedo a la fuerza que alguna vez se clavara en su cabeza. 

El destino es así de extraño a veces, no nos deja espacio para vagar a la deriva y cada cosa tiene su razón de suceder, pero nos afloja la correa con amor, para que podamos experimentar diferentes opciones de vida, dejando que nuestras decisiones caigan como piezas de dominó que forman una imagen completa, sólo posible ver desde la distancia y con paciencia.

 El soldado aún le debe una bufanda a la mariposa, pero eso es para otra historia…

Namasté !

Presta atención a tus palabras.

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Estamos en los últimos días del año y quiero compartir contigo
un ejercicio que mi padre solía hacer con frecuencia para
recordarnos los SÚPER PODERES que ya tenemos.

Presta atención porque si lo aprendes puede ser
el MEJOR REGALO que puedas obtener para estas fiestas
(y lo mejor es que te acompañará toda tu vida)…

¿Comenzamos?

Imagina que estás parado en tu cocina, sosteniendo un limón que
acabas de sacar del refrigerador. Se siente frío en tu mano.
Observa su aspecto exterior, su cáscara amarillenta.
Tiene un color amarillo intenso, y la cáscara termina
en dos pequeñas puntas verdes.
Apriétalo un poco y siente su firmeza y su peso.

Ahora llévate el limón a la nariz y huélelo.
Nada huele como un limón, ¿no es así?
Ahora parte el limón a la mitad y huélelo. El olor es más intenso.
Por último, muérdelo y deja que el jugo se arremoline en tu boca.
Tampoco hay nada que tenga el sabor de un limón, ¿no es cierto?

Al llegar a este punto,
si has usado bien tu imaginación, se te habrá hecho agua la boca.

Ahora, ¿qué significa todo esto?

Estas “simples palabras” afectaron tus glándulas salivales.
Las palabras ni siquiera reflejaron una realidad, sino algo que TU IMAGINASTE.

Cuando leíste aquellas palabras acerca del limón le estabas diciendo
a tu cerebro que tenías un limón, aunque en realidad no hablabas en serio.
Tu cerebro lo tomó seriamente y le dijo a tus glándulas salivales:
“Está mordiendo un limón. Apúrense, enjuaguen la boca.”

Y lo más increíble de todo es que… las glándulas obedecieron.

La mayor parte de nosotros pensamos que las palabras que
usamos reflejan significados y que lo que significan
puede ser bueno o malo, cierto o falso, poderoso o débil.
Esto es verdad, pero no es todo.

Tus palabras no solamente reflejan tu realidad,
sino que LA CREAN (como el flujo de la saliva).

Nuestro cerebro no es un mero intérprete de nuestras intenciones;
recibe información y la acumula, y como está a cargo de nuestro cuerpo,
si le decimos algo como: “Ahora me estoy comiendo un limón”, empieza a funcionar.

El ejercicio que hicimos recién era un ejercicio neutral,
físicamente no nos aportó beneficio ni perjuicio.
Pero las palabras que empleamos a diario
pueden provocarnos beneficios o daños.

Déjame darte otro ejemplo…

Un gran número de niños juegan un jueguito a la hora de comer.
Describen la comida que están ingiriendo en los términos
más nauseabundos posibles: “la mantequilla está hecha de insectos apachurrados”,
para elegir como ejemplo uno de los menos pintorescos que recuerdo.

El objeto del juego consistía en fingir que uno no siente náuseas
ante estas nuevas perspectivas sobre los alimentos,
y empujar a otra persona más allá de su capacidad para fingir.
Con frecuencia da resultado,
y lo que sucede es que de pronto alguien pierde el apetito.

Como adultos, muchas veces caemos en este mismo juego.
Apagamos nuestro apetito por la vida con palabras negativas y las palabras,
al ir haciendo acopio de poder con la repetición, a su vez dan origen a vidas negativas.

¿Te ha pasado esto alguna vez?

Como cuando alguien nos pregunta, “¿cómo estás?” y respondemos…
“No me puedo quejar”, “Ahí andamos”.
¿De qué manera responde el cerebro ante estas actitudes deprimentes?

Cuando “resulta un tormento lavar los platos” o
“Es un gran dolor de cabeza pagar las cuentas” o
“Me enferma este clima” y cosas por el estilo.
Recuerda que el cerebro es un intérprete literal.

Dice:
“Este tipo está pidiendo un dolor de cabeza.
Muy bien, hay que darle un dolor de cabeza.”

Desde luego, cada vez que decimos que algo nos provoca dolor,
no surge un dolor de inmediato.
El estado natural del cuerpo es la buena salud,
y todos sus procesos están adaptados para la salud.
No obstante, si se aporrean sus defensas lo suficiente en forma verbal,
acaba por producir las mismas enfermedades que le ordenamos.

Ahora… ¿Entiendes el ENORME poder que TIENES en TUS MANOS?

¿Vas a prestar más atención a lo que dices? (especialmente a TI MISMO 🙂

Por último, 2 cosas agregan PODER a las palabras que utilizamos:
nuestro nivel mental y el grado de participación emocional en lo que decimos.

Si decimos “¡Dios mío, eso duele!”, con convicción,
le ofrecemos una cálida hospitalidad al dolor.
Si decimos “¡Aquí no consigo que se haga nada!”, con vehemencia,
la frase se convierte en una realidad que añade una validez efectiva al sentimiento.

Y para terminar, te comparto mi rutina personal…

Si deseas activar los procesos de curación innatos en tu cuerpo,
o tan solo cambiar de estado mental…
simplemente repite para ti mismo unas cuantas ve

“Cada día, en todos sentidos, me siento mejor y mejor” 


Hazlo dos veces al día y luego me cuentas como te ha ido.

¡Que tengas un excelente comienzo de año!

Y nos vemos en el 2013, aquí seguiremos para ayudarte
a crear la realidad que te mereces.

¡Que el resto de tu vida, sea lo mejor de ella!

Namasté

Extraído del Equipo Silva

Paz y Prosperidad

afirmaciones para la gratitud

Primero paz y luego prosperidad.
Quiero hablar de algo muy sencillo. Porque a veces, las pequeñas cosas de la vida son las que tienen un impacto más significativo. Pequeñas cosas como la paz que cada ser humano puede sentir en su corazón… tal vez se trate de una de esas pequeñas cosas. Vamos en pos de la prosperidad ignorando una fórmula que fue propuesta hace mucho, mucho tiempo: paz y prosperidad. A veces olvidamos que somos seres humanos. Tenemos unas necesidades muy simples y la primera de la lista ha sido siempre sentirnos satisfechos, sentir el corazón lleno de alegría, sentir una paz que no responda a ninguna definición sino que brote de nuestro interior.

Yo voy de un lugar a otro recordando a las personas las cosas más importantes de la vida. Cosas sencillas, no complicadas.
La llamada a la paz es constante, pero miramos hacia cualquier otro lado olvidando buscar esa sed de paz en nuestro interior.
La sed está dentro de nosotros, y el pozo también.
La búsqueda de la paz está dentro de nosotros, y su resolución también. Así es como somos. Si vas a navegar hoy en el barco de este mundo, pequeñas cosas como tener paz en tu vida se vuelven increíblemente importantes. Y aunque me gustan las diferencias, también me gusta lo que nos asemeja: la lámpara encendida que brilla en el corazón de cada ser humano sobre la faz de esta Tierra. Y en esa gran oscuridad de la ignorancia, en la que miembros de la misma especie se vuelven unos contra otros, es necesario que esa lámpara brille con tanta intensidad como sea posible.

Lo que me gustaría comunicar a todos es que si quieres la solución, tienes que mirar dentro de ti. Busca aquello que deseas, pero mira también en tu interior. A la gente le parece que este es un mensaje poderoso, y puedo entender por qué, porque algunas veces nos olvidamos de esas sencillas y pequeñas cosas. Es posible que mientras caminábamos a tientas en la oscuridad, la solución haya estado siempre con nosotros. Si abrimos un poco el corazón y encendemos la lámpara, no tenemos por qué tropezar con todos los obstáculos que hay afuera. Es simple y siempre lo ha sido. Primero paz y luego prosperidad. No niegues esa llamada interior que sientes. La paz no es una ficción. La paz es una flor que ha de ser sostenida por cada uno de los seres humanos. Eso es la paz.

Maharaji

Ho´ oponopono…

SANAR CON HO’ OPONOPONO

(El Ho’oponopono  ,es una antigua técnica de sanación de los chamanes Hawaianos.el Dr. Len Hew, fue quien popularizó la técnica. )

La base de esta enseñanza es que soy un cien por cien responsable de mis creaciones; que lo que aparece en mi vida está allí porque lo puse allí yo, consciente o inconscientemente; que el problema no es tanto los pensamientos como las emociones, memorias y energías que atamos a ellos; que estas energías (como el miedo) vibran dentro de mí y atraen energías parecidas a través de la Ley de la Atracción. Por lo que, para sanar lo que hay afuera, hay que sanar lo que hay adentro.

Para mí, las experiencias difíciles que se repiten no están aquí para fastidiarme la vida sino para darme otra oportunidad de sanarlas.

Son la llamada de mi Alma pidiendo a gritos la liberación de un dolor auto infligido. Vienen de los más elevados recovecos del Amor para servirme en mi camino de liberación de miedos y limites de cualquier tipo. Los ángeles, los Maestros, Dios, el Universo, Jesús, Buda… todos ellos me guían en este camino, me brindan estas oportunidades (que acordamos antes de que yo naciera)

Las palabras del Ho’oponopono son “LO SIENTO”

Siento mucho estar creando esta realidad,. O si estas trabajando en otro ser, ayudándolo , también tienes que decirte lo siento mucho porque es parte de tu realidad , entonces también eres responsable de su sufrimiento, (recuerda eres 100% responsable de lo que sucede en tu mundo)… Lamento lo que haya podido causar este miedo. Lamento cualquier confundida o errónea creencia, pensamiento, sentimiento o emoción dentro de mí que se manifiesta en “enfermedad, escaséz , soledad,falta de comprensión,…etc..”

Divinidad limpia en mi lo que este causando esta apariencia” “TE AMO ”.

Estas hablando contigo misma. Te estás dando amor. El propio dialogo interno destructivo puede continuar eternamente; pero en el momento que puedes decirte “Te amo”, tal y como eres, con todos tus supuestos fallos y defectos, una nueva y renovadora energía empieza a circular dentro y alrededor de ti.

Puedes repetir estas palabras una y otra vez hasta que las sientas no solamente pensarlas. “No estoy segura de donde exactamente viene este miedo, ni si se originó en esta vida o en otra anterior; pero eso no importa. Está aquí. Es una parte de mí que veo, que acepto, que amo.” “me amo tal y como soy.”

“Por favor PERDÓNAME”

El perdonarse a uno mismo es el siguiente paso de esta enseñanza.

Perdón porque esta en mi realidad. Nada ha cambiado, sigo hablándome a mí misma.

No estoy pidiendo perdón a Dios o a cualquier poder fuera de mí porque Dios es Amor, y el Amor no lo necesita.

Soy Amada tal como soy, punto.

“GRACIAS.”

Este es el último elemento de la enseñanza.

“Gracias a mi propia Alma, a mi Ser Superior, por enseñarme este miedo.

Gracias, miedo, por revelarte a mí. Gracias, Universo, por la oportunidad de sanarlo, de liberarme de este peso en mi corazón, mi cuerpo, mis emociones, mis pensamientos. Gracias por la oportunidad de llenar este vacío con más Luz. Gracias por la posibilidad de volar.”

“Ahora pido al Amor que transmute esta energía temerosa (esta pequeña, errónea creencia sobre la vida), que la devuelva a su estado natural, que es Luz. Esta Luz fluye ahora en cada célula de mi cuerpo, inundando mis pensamientos y mis emociones. Vibro con esta Luz. Soy Luz.

En este momento, corto los lazos energéticos con todos aquellos que puedan haber contribuido a este miedo desde el principio de la creación hasta el final de los tiempos.

Soy libre. Gracias, gracias y gracias.” “Mi mundo interior está seguro y en armonía.”

“En mi mundo interior, todo es sano, completo y sagrado.”

“Desde mi corazón, proyecto esta armonía y paz interior al mundo.”

“Mis ojos internos ven mejor que mis ojos externos.” “Confío en mi mirada interior. Confió en mi verdad.”

ORACIÓN “Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno… Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados ofendieron, a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación hasta el presente, nosotros pedimos tu perdón… Deja que esto se limpie, purifique, libere, corta todas las memorias, bloqueos, energías y vibraciones negativas y transmuta estas energías indeseables en pura luz… Y así se ha hecho”.

Amándome, sintiéndome merecedora de este Amor, disculpándome por cualquier pensamiento, sentimiento o acción no deseada, perdonándome por ello, y agradeciéndome la oportunidad de sanar e integrar lo que me ha mantenido pequeña y viviendo en el miedo, soy por fin libre de ser tan grande como desee ser.

Soy entonces, Dueña y creadora de mi vida. En cualquier momento que he sentido alguno de los antiguos pensamientos o sentimientos, he repetido los elementos claves, no necesariamente palabra por palabra o en el mismo orden, pero siempre esforzándome en lograr el estado de liberación , paz y amor.

Es una técnica que me ha servido. Quizás pueda ayudarte si actualmente estás enfrentando alguna situación difícil.

LO SIENTO ,

POR FAVOR PERDÓNAME,

GRACIAS,

TE AMO!!!

Viv.-

Extraído de la Red

El Amor

EL AMOR

Es la fuerza más poderosa de la naturaleza, de todo lo creado y de lo no creado, de lo visible y de lo invisible, de lo material y de lo inmaterial, de lo animado y de lo inanimado; en realidad, nada podría sobrevivir sin Amor, no serían posibles las existencias si no fuese por la presencia de esta fuerza extraordinaria.

El Amor es la energía de sustentación de los universos, el flujo lumínico que impregna todas las estructuras, desde las más elementales a las más complejas; es la inercia que marca la trayectoria del progreso y la esperanza que hace despertar las voluntades, la sonrisa del alma y del espíritu, el regocijo del que espera un más allá, la aspiración del que persevera en la tenacidad y la constancia, el sabor de la tarea bien hecha, la lágrima del fracaso o del empeño frustrado, el equilibrio y la armonía universal, el llanto de un niño, la sonrisa de una flor, el perfume del viento, la sinfonía de los mares, el canto del trueno; todo es Amor, sin excepción; Dios es Amor, y el Amor es Dios.

• Cada vez que se escucha, se genera Amor.
• Cada vez que se perdona, se genera Amor.
• Cada vez que se habla bajito y dulcemente, se genera Amor.
• Cada vez que se ayuda a los demás, se genera Amor.
• Cada vez que se canta con alegría, se genera Amor.
• Cada vez que se oramos, o se medita, se genera Amor.
• Cada vez que se abraza de verdad, se genera Amor.
• Cada vez que se mira con compasión, se genera Amor.
• Cada vez que se cuida a alguien desvalido, se genera Amor.
• Cada vez que se sueña, se genera Amor.
• Cada vez que se llora, se genera Amor.
• Cada vez que se espera con esperanza, se genera Amor.

El Amor es la más clara manifestación de la existencia de Dios, el Padre Supremo, y solo es posible concebir la evolución de las criaturas y las humanidades, en función del grado o nivel de Amor presente en cada actitud, en cada gesto, en cada iniciativa emprendida.

Es el Amor, la fuente primigenia, la palabra creadora, la esencia de la Paz, el signo de la Libertad, el color de la Fraternidad.

El amor expande las conciencias, diluye las barreras, dibuja los horizontes, las auroras y los amaneceres.

El amor es la energía de la Vida, no lo pueden contener ni el tiempo ni el espacio, es ilimitado, infinito y eterno; es la fuerza que hace vibrar a las partículas más elementales de la naturaleza, la única verdad, la última razón, la síntesis y el paradigma de la belleza.

Angel Luis Fernández

Aprendiendo a Conocernos…

APRENDIENDO A CONOCERNOS
Algunos tenemos, la mala o buena suerte, de pasar por momentos difíciles.

Si aprendiésemos a aprovechar estos golpes como algo positivo en lugar de quedarnos en la queja estéril, en el odio y en la bronca, podríamos empezar a conectarnos con nosotros mismos, a cuestionarnos, a conocernos, y a pensar qué es lo que la vida nos está tratando de enseñar.

Todo, lo bueno y lo malo, ayuda a crecer. Buscar espacios de silencio.

Hoy en día no los hay.

Estamos hostigados por la televisión, la música, la computadora, los amigos y la familia, los cuales tapan el silencio donde precisamente uno puede escucharse, hacer un balance y cuestionarse ¿cómo estoy?, ¿es así como yo quiero estar?, ¿tengo lo que soñé?, ¿qué me gustaría hacer?, ¿cómo llego a eso que busco?

Hace falta detenernos un poco y empezar a reflexionar, pero no desde un lugar negativo o de castigo sino desde el balance.

Vencer los miedos y empujar nuestro potencial al limite. Muchas veces nos boicoteamos y nos aferramos a lo conocido, esto nos da seguridad y estabilidad, sin embargo, cuando damos un paso más, salimos de esa zona de confort, y finalmente vemos que somos capaces de hacer más de lo que imaginábamos.

Es allí donde más nos esforzamos y en donde podemos descubrir nuestros potenciales y talentos ocultos. La práctica constante y la repetición es lo que crea el hábito.

Lograr conocernos es un ejercicio, un trabajo de todos los días y lleva tiempo, pero finalmente se convierte en algo automático.

Hagamos una analogía: si yo me despierto cada mañana de mal humor, puedo empezar a ensayar una sonrisa y a agradecer las cosas que tengo.

Al principio me va a costar y hasta me voy a forzar a hacerlo, pero a costa de la repetición va llegar el día en que ya me levante con la sonrisa en mi rostro. Lo mismo ocurre con el autoconocimiento.

Hay que aprender a conocernos, a “reconocernos”. Una vez que aprendo a identificar mis problemas o las cosas que son negativas busco la manera de ir modificándolas y a fuerza de repetición terminarán siendo un hábito.

Compartir las herramientas.

Si veo que una persona puede lograr algo que yo también anhelo, tengo que encontrar las mismas herramientas que él utilizó para hacerlo; tomar al otro como ejemplo y sacar provecho de su experiencia y no mirarlo con recelo porque consiguió aquello que yo también busco.
Cuando logramos conocernos comenzamos a valorarnos, a sabernos únicos y con una misión específica, y fundamentalmente a comprender que nuestra felicidad no depende del otro sino exclusivamente de nosotros mismos.

Por: Mariana Autilio –

Ho´Oponopono Ahora