Sanando con Ho ´oponopono

SANAR CON HO’OPONOPONO

Lo siento
Siento mucho estar creando esta realidad
O si estas trabajando en otra persona, ayudándola,
también tienes que decirte lo siento mucho,
porque es parte de tu realidad ,
entonces también eres responsable de su sufrimiento,
(recuerda eres 100% responsable de lo que sucede
en tu mundo)
Lamento lo que haya podido causar este miedo
Lamento cualquier confundida o errónea creencia,
pensamiento, sentimiento o emoción dentro de mí
que se manifesta en
“enfermedad, escases, soledad, falta de comprensión, etc.”

Te Amo
Divinidad limpia en mí lo que este causando esta apariencia
“Te Amo”
Estás hablando contigo misma
Te estás dando amor
El propio diálogo interno destructivo
puede continuar eternamente,
pero en el momento que puedes decirte “Te amo”,
tal y como eres, con todos tus supuestos fallos y defectos,
una nueva y renovadora energía empieza a circular
dentro y alrededor de tí
Puedes repetír estas palabras una y otra vez
hasta que las sientas y no solo las pienses
“No estoy segura de donde exactamente viene este miedo,
ni si se originó en esta vida o en otra anterior,
pero eso no importa
Está aquí
Es una parte de mí que veo, que acepto, que amo
Me amo tal y como soy”

Perdóname
El perdonarse a una misma es el siguiente paso
de esta enseñanza
Perdón porque está en mi realidad
Nada ha cambiado, sigo hablándome a mí misma
No estoy pidiendo perdón a Dios
o a cualquier poder fuera de mí,
porque Dios es Amor, y el Amor no lo necesita
Soy Amada tal como soy, punto

Gracias
Este es el último elemento de la enseñanza
Gracias a mi propia Alma, a mi Ser Superior,
por enseñarme este miedo
Gracias, miedo, por revelarte a mí
Gracias, Universo, por la oportunidad de sanarlo,
de liberarme de este peso en mi corazón,
mi cuerpo, mis emociones, mis pensamientos
Gracias por la oportunidad de llenar este vacío con más Luz
Gracias por la posibilidad de volar

Lo siento, perdóname, gracias, te amo557547_434085256633999_1302592355_n

EL AMOR es la energía que todo lo mueve

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EL AMOR ES LA ENERGIA QUE TODO LO MUEVE

Intentad proyectar el Amor que hay en vosotros y amad a cada uno de los seres que os acompañan, incluso en esos momentos en que no os apetezca; nunca juzguéis, no saquéis conclusiones de nada, amad sobre todas las cosas, olvidad las razones, olvidadlo todo, solo amad, estad receptivos a las formas misteriosas del Amor. Incluso de formas oscuras, pues vuestro ego derivado se entromete entre el Amor que os profesáis. Pensad en lo hermoso que será el mundo cuando solo haya Amor, y os entreguéis a él, cuando percibáis la luz dorada de vuestros seres ascendidos. Y encontraréis muchos seres que aún no conocéis pero que amaréis tiernamente, pues vuestro camino se cruza con el camino de otros, y camináis juntos, de la mano.

No se puede evitar, es un hermoso cuerpo de luz el que formáis todos juntos. Existen muchos seres de luz junto a vosotros, pueden ser los que menos esperéis; algunos de ellos os acompañan, os aman, están junto a vosotros cada mañana, con mucho cariño y cuando os acostáis vienen a vosotros en los sueños, os aman con un Amor de gratitud, familiar, y ellos os recuerdan quienes sois de verdad, quienes están con vosotros. Y esos que están con vosotros no son otros que vosotros mismos, vuestros Yoes superiores, también vuestros Yoes internos, vuestros cuerpos de luz, que algunos percibiréis como vuestros ángeles o seres de la más alta luz.

Algunos llegan con mensajes lejanos, pues son un yo lejano que viene de lejos, otros vienen en nombre de otro ser, pues son acompañantes vuestros, amigos de la familia de luz, pero en definitiva, bien sean unos acompañantes de verdad o vosotros mismos, siempre indican que estáis unidos, en una red interna de luz, de Amor.

Por eso es preciso revivir esa red en vuestros corazones para poder despertar a un nuevo amanecer. Y volveréis a ser vosotros mismos, los que ahora estáis perdidos pero que en realidad, os ocultáis tras un ligerísimo velo de ego.

Por la noche ocurren cosas muy intensas, no solo lo que recordáis, ya que en la noche trabajáis activamente en la luz como hermanos ya despiertos y algunas veces un ligero recuerdo de un sueño lejano os puede dar la pista a lo que está haciendo vuestro yo conscientemente.

Angel Luis Fernández

Domesticar a los niños

Niños

Domesticamos a los niños de la misma manera en que domesticamos a un perro, un gato o cualquier otro animal. Para enseñar a un perro, lo castigamos y lo recompensamos. Adiestramos a nuestros niños, a quienes tanto queremos, de la misma forma en que adiestramos a cualquier animal doméstico: con un sistema de premios y castigos. Nos decían: «Eres un niño bueno», o: «Eres una niña buena», cuando hacíamos lo que mamá y papá querían que hiciéramos. Cuando no lo hacíamos, éramos «una niña mala» o «un niño malo».

Cuando no acatábamos las reglas, nos castigaban; cuando las cumplíamos, nos premiaban. Nos castigaban y nos premiaban muchas veces al día. Pronto empezamos a tener miedo de ser castigados y también de no recibir la recompensa, es decir, la atención de nuestros padres o de otras personas como hermanos, profesores y amigos. Con el tiempo desarrollamos la necesidad de captar la atención de los demás para conseguir nuestra recompensa.

Cuando recibíamos el premio nos sentíamos bien, y por ello, continuamos haciendo lo que los demás querían que hiciéramos. Debido a ese miedo a ser castigados y a no recibir la recompensa, empezamos a fingir que éramos lo que no éramos, con el único fin de complacer a los demás, de ser lo bastante buenos para otras personas. Empezamos a actuar para intentar complacer a mamá y a papá, a los profesores y a la iglesia. Fingimos ser lo que no éramos porque nos daba miedo que nos rechazaran. El miedo a ser rechazados se convirtió en el miedo a no ser lo bastante buenos. Al final, acabamos siendo alguien que no éramos. Nos convertimos en una copia de las creencias de mamá, las creencias de papá, las creencias de la sociedad y las creencias de la religión.

En el proceso de domesticación, perdimos todas nuestras tendencias naturales. Y cuando fuimos lo bastante mayores para que nuestra mente lo comprendiera, aprendimos a decir que no.

La domesticación es tan poderosa que, en un determinado momento de nuestra vida, ya no necesitamos que nadie nos domestique. No necesitamos que mamá o papá, la escuela o la iglesia nos domestiquen. Estamos tan bien entrenados que somos nuestro propio domador…
Nos castigamos a nosotros mismos cuando no seguimos las reglas de nuestro sistema de creencias; nos premiamos cuando somos «un niño bueno»

Hay algo en nuestra mente que lo juzga todo y a todos, incluso el clima, el perro, el gato… Todo. El Juez interior utiliza lo que está en nuestro Libro de la Ley para juzgar todo lo que hacemos y dejamos de hacer, todo lo que pensamos y no pensamos, todo lo que sentimos y no sentimos. Cada vez que hacemos algo que va contra el Libro de la Ley, el Juez dice que somos culpables, que necesitamos un castigo, que debemos sentirnos avergonzados.
Esto ocurre muchas veces al día, día tras día, durante todos los años de nuestra vida.
Por este motivo, necesitamos una gran valentía para desafiar nuestras propias creencias; porque aunque sepamos que no las escogimos, también es cierto que las aceptamos. El acuerdo es tan fuerte, que incluso cuando sabemos que el concepto es erróneo, sentimos culpa, reproche y la vergüenza aparece cuando actuamos en contra de esas reglas.
Si somos capaces de reconocer que nuestra vida está gobernada por nuestros acuerdos y el sueño de nuestra vida no nos gusta, necesitamos cambiar los acuerdos. Cuando finalmente estemos dispuestos a cambiarlos, habrá cuatro acuerdos muy poderosos que nos ayudarán a romper aquellos otros que surgen del miedo y agotan nuestra energía.

“Cada vez que rompes un acuerdo,

todo el poder que utilizaste para crearlo

vuelve a tí.”

Extractos del capítulo I “La domesticación y el sueño del planeta”, de “Los cuatro acuerdos”(Ed. Urano, 16º edición), del Miguel Ruiz, un nagual (maestro) descendiente de la civilización tolteca.

AMOR

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AMOR

Todo en la naturaleza vibra con el amor. Los animales nos enseñan el verdadero amor sin condiciones; si estamos bajo un árbol, completamente nos da su sombra, sus frutos, y nos da todo de sí incondicionalmente sin esperar nada a cambio. Tampoco tiene gustos ni desagrados. La naturaleza es la mejor maestra del amor incondicional. Amor Incondicional – el Amor Verdadero no tiene ninguna expectativa.

El amor incondicional no puede ocurrir nunca en la mente, la mente está llena de necesidades y opiniones, y el amor de la mente es siempre un trato. “Si eres bueno conmigo, yo soy bueno contigo, y entonces te quiero”, este es el amor de la mente.

El amor verdadero es incondicional, es dar el regalo de la libertad al otro, y es el estado de gracia que transforma la enfermedad de las divisiones, el odio y la miseria.El amor emocional o amor del ego puede entender sólo yo y el otro, pero el amor verdadero entiende yo y el otro yo. El Verdadero Amor no se puede dividir, ya que sabe que es el Todo. Las antiguas tradiciones de los pueblos indígenas señalan que Mayor verdad que: “Yo soy el otro. Sin el otro, yo no existiría. Si no hay nadie que me llame por mi nombre, o me hable, o reconozca mi presencia, entonces NO EXISTO!”La antigua tradición maya de saludar a la gente “En Lak’ech Ala K’in”, que significa: “Yo soy tú y tú eres yo”, es una manera maravillosa de recordarse a uno mismo que “yo no existo sin otras personas en mi vida.” Cuando abrimos nuestros corazones al amor verdadero, no puede amar a cualquier persona o cualquier cosa en particular, sólo podemos ser el amor que somos. Cuando uno está lleno de amor, no hay necesidad de algo en el exterior para crear amor. Alejarse del amor verdadero, es siempre una lucha.
Practicar el silencio, tomar tiempo para presenciar la vida, y optar por aceptar la realidad, nos hace más amorosos; no hacia una persona en particular, sino que nos convertimos en la fuente de amor incondicional. Entonces nada en la vida nos puede decepcionar, porque la vida se convierte en una aventura por descubrir. AMOR incondicional es quienes somos.

Premlatha Rajkumar y Sheryl Lynn Christian –

Extracto de los Doce Pasos hacia la Paz Interior

Pareja Ideal

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PAREJA IDEAL

El amor nos protege y enseña lo suficiente como para crecer y cambiar cuando vamos creciendo. Encontrar la aceptación y el contacto con otras personas no es una tarea fácil, ya que muchas veces, no somos compatibles los unos con los otros. El amor sigue siendo algo que todos anhelamos. Hay que ser positivos y pensar que el amor no es sólo un drama de nuestras vidas.

Muchas personas nos pueden hablar de lo que para ellos significa el amor pero ¿Qué me dices de la compatibilidad? Podemos leer libros de Jane Austen o Danielle Steele, o escuchar a Frank Sinatra o Celine Dion, pero la búsqueda en la vida real de esa persona tan especial, muchas veces, es bastante difícil. Por supuesto, queremos a alguien con quien compartir nuestras risas, que sea nuestro mejor amigo y amante, alguien que no sólo nos escuche y celebre nuestros triunfos, etc.

Queremos ser la mitad de una pareja cuyas características personales consigan que nuestro día a día sea especial sin la necesidad de buscar algo más cada vez que salimos de casa. Esto implica seguridad en la relación y esta seguridad reside sólo en la compatibilidad. Debemos averiguar los rasgos y las características que en realidad nos enamoraron para ver si estamos hecho, en realidad, el uno para el otro.

Podríamos hablar con diferentes expertos sobre el tema para saber cuáles son las cualidades necesarias para ser compatible con otra persona pero, en realidad, nunca se llega a saber a ciencia cierta hasta que no se mantiene una relación. Cada relación es un mundo y la compatibilidad juego un papel muy importante.

Por: Prosperidad Universal