Responsabilidad

La Responsabilidad…

“La responsabilidad es el precio de la grandeza”
Winston Churchill.

La responsabilidad, como todo en esta vida, es una elección personal, y es la llave hacia la libertad. Cuando tomas la responsabilidad de tu propia vida y de tus resultados, dejas de culpar a los demás y a las circunstancias, y recuperas tu poder. Dejas de ser víctima, para convertirte en el creador de tu propio destino. El culpar a los demás te mantiene en una prisión que tú mismo(a) has creado. Cuando te haces responsable, eliminas la culpa y eres libre de crecer. Responsabilidad significa: habilidad para responder.
Aquéllo(a)s que no toman nunca la responsabilidad de sus vidas, se mantienen en una prisión mental, que es mucho peor que una prisión real. El atormentarse mentalmente puede destruir todo lo que es necesario para vivir una vida extraordinaria, empezando con la salud física.
El hacernos responsables nos permite ser libres. Si te encuentras en una prisión mental de tu propia creación, debes saber que puedes escapar en el momento en que lo decidas, haciéndote responsable, que no es lo mismo que culpable, de tu situación actual.
Una persona responsable, cuando se enfrenta con una situación que no es favorable, no culpa a algo o alguien más, sino que está consciente de que atrajo dicha circunstancia y sabe que todo sucede por alguna razón, pero que además siempre tiene la opción de elegir algo diferente, lo cual lógicamente le traerá resultados diferentes.
Cuando alguien se rehusa a aceptar la responsabilidad de su vida, está entregando su poder a los demás. No tiene el control de su futuro. Querrá que algo bueno suceda, pero debido a sus experiencias pasadas, probablemente estará esperando que suceda lo que no quiere.
Cuando aceptas la responsabilidad de tu propia vida y de tus resultados, estás desarrollando la confianza de que tus sueños se verán realizados.
Un distinguido psiquiatra alguna vez escribió: ” Lo contrario del valor no es la cobardía, sino el conformismo”. Se requiere de mucho valor para tomar la responsabilidad de tu vida, ya que aparentemente es mucho más fácil culpar a algo o alguien fuera de tí. George Bernard Shaw dijo: “Las personas siempre están culpando a las circunstancias por lo que son. Yo no creo en las circunstancias. La gente que sobresale en este mundo es aquélla que se levanta y busca las circunstancias que quiere, y si no las encuentra, las crea.”
Tú eres responsable por tus sentimientos y tus resultados nada más, no por los de otra persona. Ni nadie puede ser responsable de tu vida. Cuando permites que otros tomen tus responsabilidades, te haces dependiente de ellos. Tu bienestar depende de su generosidad, y este comportamiento sólo te lleva a una vida de escasez, limitación, resentimiento y confusión para ambas personas. Y por otra parte, cuando tú tomas la responsabilidad de los sentimientos, resultados o acciones de otra persona, estás destruyendo su auto confianza y el respeto a ellos mismos.´
Recuerda: tú eres responsable de todos los resultados en tu vida. Tú eres responsable de tu felicidad. Tú eres responsable de tu salud. Tú eres responsable de tu situación económica. Tú eres responsable de tu estado emocional. Independientemente de lo que haya sucedido en tu pasado, tu futuro está esperando que tomes el control y crees una vida extraordinaria.

A través vidaextraordinaria.com

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Palabras mágicas

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MUÉVETE
Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.

TOCA
Toca las partes que más amas de tu cuerpo. Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.

ESCUCHA
Siéntate en silencio y observa cuánto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que solo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.

SIENTE
El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.

CONFÍA
Tú sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: Finalmente, tú y sólo tú, sabes lo que es mejor para ti. Si consumes, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del mar, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.

REÚNETE
Con los hombres y mujeres que amas. Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros. Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.

RECIBE
Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.

Walt E. Disney