Aceptar para liberar

La única forma de liberarnos de lo que nos hace daño es aceptando. La aceptación implica comprensión, quietud y serenidad frente a lo que se resiste a marchar. 
No es fácil. Ni mucho menos pero estoy convencida de que es el único camino para alejarnos de lo que aprieta por dentro.
La frase “ lo que resiste, persiste” es un hecho.
Cuanto más pensamos en lo que no queremos, en nuestros miedos, en las inseguridades… mas se manifiestan en nosotros.
Más se niegan a ir, más pisan el alma, más nos subyugan, más nos determinan.
Aceptar no es resignarse. No se trata de una sumisión pasiva a lo que no podemos cambiar. Se trata de entender a la otra parte, pero sobre todo de entendernos a nosotros mismos.
Y si esto no es posible, al menos darnos un tiempo de vacío donde poder serenar nuestra queja y suavizar el dolor.
No es fácil “aceptar” pero no hay otro camino.  Lo que queda después de la resistencia es el mismo resultado que si lo hubiésemos integrado pero con una cuenta de dolor añadido que nos perjudica mucho.
En definitiva, aceptar supone  un mecanismo de autodefensa. Se trata de protegernos, de ser cómplices de nuestro bienestar, de cuidarnos a nosotros mismos y de velar por nuestra serenidad.
Si tener pensamientos recurrentes sobre el temor que nos causa algo o la ira o el rencor hacia alguien nos induce a un malestar perpetuo hay que hacer algo. Lo primero ser consciente de que existe el problema. Más tarde analizar y priorizar si realmente es más importante que nuestra armonía y si responde a la magnitud que le asignamos.
 Frecuentemente, con la distancia se ve todo mucho más pequeño. Por tanto, tomar distancia. Separar los hilos que nos pegan a ello y abrir el pensamiento para ponernos en el lugar del otro. Si aún así seguimos sintiendo lo mismo no queda más remedio que retirarnos por un tiempo y optar por dejarlo ir sin resistirnos a marchar detrás.
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ENVIADO POR “MIRAR LO QUE NO SE VE”

El Amor es el Camino…

 

 

“Cuando el sabio señala la Luna,

el necio mira el dedo”

(proverbio chino)

 

Que hemos venido a este mundo a aprender a amar es una verdad ancestral. Se descubrió antes de que comenzara la historia de la filosofía. Zoroastro (630-550 antes de Cristo), Mahavira (599-527 antes de Cristo), Lao Tsé (570-490 antes de Cristo), Buda (560-480 antes de Cristo), Confucio (551-479 antes de Cristo), Sócrates (470-399 antes de Cristo), Jesucristo (1-33)… Todos los grandes sabios de la humanidad, cuyas enseñanzas dieron origen a las instituciones religiosas que conocemos hoy en día, dijeron esencialmente lo mismo: “Amar a los demás es el camino que lleva a los seres humanos a la felicidad”.

 

Aunque muchos otros han seguido predicando con su ejemplo sobre el poder transformador del amor, pasan los años, las décadas y los siglos, y la gran mayoría de seres humanos seguimos sin saber amar. Aprender eso no entra en los planes de nuestro proceso de condicionamiento familiar, social, cultural, religioso, laboral, político y económico.

 

Como estudiantes nos hacen memorizar lo inimaginable. Luego nos preparan para ser profesionales productivos. Pero se olvidan de lo más básico. Así es como entramos en el mundo: sin saber gestionar nuestra vida emocional. Y si bien el éxito no es la base de la felicidad, ésta sí es la base de cualquier éxito. Por el contrario, desde pequeños nos hacen creer que el mundo está lleno de gente malvada. Que no hay que confiar en los desconocidos. Que lo importante es ocuparse de uno mismo e ir tirando. Así, el miedo, la frustración y el resentimiento van pasándose de generación en generación, creando una cultura basada en la desconfianza, la resignación y la insatisfacción.

 

MÁS ALLÁ DEL CONDICIONAMIENTO

 

“No es signo de salud el estar bien adaptado

a una sociedad enferma”

(Jiddu Krishnamurti)

La perversión de la naturaleza humana ha llegado hasta tal punto que a lo largo de este proceso de condicionamiento también escuchamos que la bondad es sinónimo de estupidez, pues uno siempre termina por arrepentirse de sus buenas acciones. Y que amarse a uno mismo es una conducta egoísta, propia de un narcisista. De ahí que hablar acerca del amor al prójimo suene ridículo.

 

Sean ciertas o no, todas estas creencias moldean nuestra percepción del mundo e influyen en nuestra forma de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos. Y no se trata de culpar a nadie, sino de responsabilizarnos de nuestro proceso de cambio y crecimiento. Lo que está en juego es nuestra libertad para decidir quiénes podemos ser. Y aquí no hay maestros, sólo espejos donde vernos reflejados. En última instancia, dejar de existir como orugas y empezar a vivir como mariposas es una transformación que sólo depende de cada uno.

 

El reto consiste en cuestionar nuestras creencias, por más que atenten contra el núcleo de nuestra identidad. De ahí que este aprendizaje surja como una iniciativa personal, un compromiso a largo plazo en el que la conquista del verdadero amor se convierte en el camino y la meta. Y no se trata de una moda pasajera. El autoconocimiento y el desarrollo personal son procesos cada vez más aceptados por la sociedad. Al haber tanta oferta y tratándose de un asunto tan íntimo y delicado, su utilidad dependerá de lo bien que sepamos elegir.

 

LOS ENEMIGOS DEL AMOR

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“El amor es

la ausencia de egoísmo”

(Erich Fromm)

Según las leyes de la evolución, todo empieza con el conocimiento (información veraz). Luego viene la comprensión (experiencia personal). Sólo así es posible aceptar (dejar de reaccionar negativamente frente a lo que sucede) para poder finalmente amar (dar lo mejor de nosotros en cada momento). Por el camino hemos de vencer a nuestro mayor enemigo: nosotros mismos (nuestro mecanismo de supervivencia emocional, más conocido como ego). Para lograrlo es necesario ser sinceros (no autoengañarnos), humildes (reconocer nuestros errores), valientes (atrevernos a enmendarlos) y perseverantes (comprometernos con nuestro proceso de aprendizaje).

 

El miedo (a que nos hagan daño), el apego (de perder lo que tenemos) y la ira (de no conseguir lo que deseamos) nos esperan a la vuelta de la esquina. Un poco más lejos se esconde nuestra ignorancia (el desconocimiento de nuestra verdadera naturaleza), la causa última de nuestro egoísmo (tendencia antinatural que corrompe la actitud de los seres humanos), que es precisamente el que nos impide amar, que es nuestra esencia.

 

Igual que no tenemos que hacer nada para ver, no tenemos que hacer nada para amar. Tanto la vista como el amor son atributos naturales e inherentes a la condición humana. Nuestro esfuerzo consciente debe centrarse en eliminar todas las obstrucciones que nublan y distorsionan nuestra manera de pensar, sentir y ser, como el estrés, la negatividad, el victimismo, el odio, la desconfianza, la vanidad, la envidia, la arrogancia, la preocupación, la intolerancia, la cobardía, la avaricia, la indolencia, el orgullo, la impaciencia, la culpa, la tristeza…

 

DIFERENCIA ENTRE QUERER Y AMAR

 

“El amor es lo único que crece

cuando se reparte”

(Antoine de Saint-Exupèry)

 

Todos los vicios de la mente son fruto de interpretar de forma egocéntrica la realidad, una actitud impulsiva e inconsciente que nos impide aceptar lo que sucede tal como viene y a los demás tal como son. Ésta es la causa real de todo nuestro sufrimiento, que además nos encierra en un círculo vicioso muy peligroso. Para poder amar, primero hemos de albergar amor en nuestro corazón.

 

En este caso, el problema es en sí mismo la solución. Y lo primero que debemos saber es qué es el amor. No al que estamos tan acostumbrados, sino al de verdad. Porque una cosa es querer, y otra muy distinta, amar. Querer es un acto egoísta; es desear algo que nos interesa, un medio para lograr un fin. Amar, en cambio, es un acto altruista, pues consiste en dar, siendo un fin en sí mismo. Queremos cuando sentimos una carencia. Amamos cuando experimentamos plenitud. Mientras querer es una actitud inconsciente, relacionada con lo que está fuera de nuestro alcance, amar surge como consecuencia de un esfuerzo consciente, que nos hace centrarnos en lo que sí depende de nosotros.

 

Cuando uno ama no culpa, ni juzga, ni critica, ni se lamenta. Los que aman intentan dejar un poso de alegría, paz y buen humor en cada interacción con los demás, por muy breve que sea. Amar también es aceptar y apoyar a las personas más conflictivas, porque son precisamente las que más lo necesitan. Amar de verdad es sinónimo de profunda sabiduría, pues implica comprender que no existe la maldad, tan sólo ignorancia e inconsciencia. La paradoja es que el amor beneficia primeramente al que ama, no al amado. Así, el amor sana y revitaliza la mente y el corazón de quien lo genera. Por eso recibimos tanto cuando damos.

 

TODOS SOMOS UNO

 

“Creo que la verdad desarmada

y el amor incondicional tendrán la última palabra”

(Martin Luther King)

 

Para saber si hemos aprendido a amar, tan sólo hemos de echar un vistazo a nuestra forma de comportarnos con los demás. No en vano, la relación que mantenemos con todas las personas que forman parte de nuestra vida es un reflejo de la relación que estamos cultivando con nosotros mismos. Como lo expresa el filósofo Darío Lostado: “Si no te amas tú, ¿quién te amará? Si no te amas a ti, ¿a quién amarás?”.

 

Al darnos cuenta de que lo que les hacemos a los demás nos lo hacemos a nosotros mismos primero, tomamos conciencia de lo estrechamente unidos que estamos todos los seres humanos. No en vano, las etiquetas con las que subjetivamente describimos y dividimos la realidad son sólo eso, etiquetas. Y por muy útiles y necesarias que sean para manejarnos en el día a día, no deben separarnos de nuestra verdadera naturaleza: el amor incondicional.

 

Igual que los árboles ofrecen sus frutos cuando crecen en condiciones óptimas, los seres humanos emanamos amor cuando nos liberamos de todas nuestras limitaciones mentales. De ahí que si queremos saber cuál es la mejor actitud que podemos tomar en cada momento, tan sólo hemos de responder con nuestras palabras y acciones a la siguiente pregunta: ¿qué haría el amor frente a esta situación?

Fuente: Borja Vilaseca, en El País

LAS EMOCIONES Y SU RELACION CON LOS ORGANOS DE NUESTRO CUERPO

El Hígado
Está a cargo de descomponer y de almacenar y reconstruir la materia. Si la vida de una persona se desmorona, y no puede llevar a cabo la tarea de reconstruir, entonces uno almacena sensaciones de hallarse sobrecargado, sobre-exigido, lo cual puede crear bronca, odio y resentimiento. Mucha gente de hecho están sobrecargadas por las circunstancias de sus vidas, pero el umbral difiere ampliamente y por supuesto muchas personas tienen distintas neurosis cuando se sienten sobrecargadas.
Los Pulmones
Tienen dos funciones: inspiran la vida y expresan ideas a través del habla. Si tiene problemas con los pulmones, la expresión de uno está siendo sofocada, no se pueden expresar libremente, en algún área de su vida. Cuando una palabra subyuga a un niño, el niño puede convertirse ya sea en una persona muy ruidosa y que siempre presiona a los demás para que justamente lo escuchen, lo cual es una sobre-estimulación de los pulmones, o nos rendimos, porque nos hallamos oprimidos y cerramos nuestra comunicación, y entonces tenemos los pulmones débiles. Generalmente si ustedes tienen problemas con los pulmones, es porque tienen que hacerse oír, y aprender nuevas formas de comunicación. Y con respecto a sentirse oprimidos, recuerden que hay cierta gente que se siente oprimida en un segundo, uno se les acerca y ya se sienten oprimidos, eso es lo que quiero significar. Ellos están tan llenos sin poder desagotar, por eso toda la reducción del stress es una ayuda tan grande. La meditación reduce al stress y si aprenden a hacerlo adecuadamente es muy útil, pero si lo hacen solamente un rato corto esto no consigue el efecto deseado.
El Estómago
Es la asimilación de las experiencias de nuestros ideales, y si sienten que es demasiado lo que pasa, uno no puede asimilar las cosas adecuadamente, entonces el estómago se puede descomponer, y el resultado de una preocupación crea una rajadura entre la mente y las emociones. Recuerden nuevamente que si sienten que es demasiado lo que pasa, y para mucha gente es cierto, los que tienen muchos temas simultáneos, todo está sucediendo demasiado y todo el tiempo, siendo ellos mismos los que están creando todo eso, ya que son patrones de conducta, entonces hay que mirar.
El Páncreas
Tiene que ver con el azúcar y con la dulzura de la vida, pudiendo el mismo ser dañado por la amargura, en especial una mamá muy amargada, y hay mucha gente sufriendo este problema.
Los Riñones
Involucran emociones y son el canal procesador de agua más importante, ya que es ahí donde se almacena los temores resultantes de traumas, los cuales dañan a la vitalidad de la persona, bloquea su motivación y su entusiasmo. Cuando el temor se almacena en los riñones, el individuo se hallará incapacitado de manejar situaciones emocionales futuras.
El Bazo
Retiene los fracasos, los deseos de muerte, apatía, y si una persona enfrenta más dificultades de las que puede soportar, uno se puede dar por vencido, uno puede creer que realmente fracasó, y pierde su voluntad para vivir, y su deseo de vivir. Se presentan problemas de circulación y digestión, pereza, porque los sentimientos se mueren, y uno tiene a intelectualizar todo, y uno siente este tipo de apatía y tiernamente lo soportamos, y como que la alimentamos. Es un problema del bazo.
Las Gónadas
Ellos almacenan lo inconsciente, cuando uno abandona su habilidad de manejarse uno mismo, por medio de drogas, alcohol, lastimaduras, accidentes, energías externas.. Algunas personas que han abandonado su propio gobierno en algún área de su vida, ya que a la naturaleza no le gusta el vacío y hay también agujeros en el aura, así que generalmente tienen posesiones pegadas a ellas.
El Corazón
Tiene que ver con el amor, y el daño ocasionado al corazón siempre es por la pérdida, cuando uno resquebraja la confianza de una persona en uno, y eso nos conduce al temor, más pérdidas y también a la posesividad, a los celos, egoísmo, todo eso es el daño y el corazón está roto.
 
La Vesícula Biliar
Es el precursor a tener problemas cardíacos, y resulta dañado por el temor a la pérdida, y todas las tensiones resultantes de una falta de confianza en la vida. Es ansiedad con respecto al futuro y acá hay que mirar el tema de la concepción, si los padres no son positivos cuando ustedes fueron concebidos, si el alma pasó por un momento de trauma y no fueron bienvenidos a la nueva encarnación y hay una gran desilusión del alma acerca de la forma en la que los padres se ocuparán del niño, entones hay problemas en la vesícula biliar.
Los Pechos
Representan el aspecto nutriente de lo femenino, como así también a la sexualidad y almacenan los sentimientos de la mujer con respecto a su sexualidad y de cómo los hombres la ven. De forma que si hay un trauma sexual, represión, resentimientos respecto a las expectativas de su rol, entonces puede suceder un daño.
Las Piernas 
Nos llevan hacia delante, nos sostienen, los problemas se presentan cuando la persona no ha tenido el coraje de dar un paso nuevo. Muchas veces es porque aquellas personas no han tenido el apoyo que él o ella creyó necesitar, y entonces comienza a tener problemas con sus piernas.
Las Manos
Corresponden al dar y recibir, y el problema se desarrolla cuando una persona no se siente igual a otras, y no pueden encontrar el balance justo entre el dar y el recibir. Eso tiene que ver con si usa su fuerza de voluntad o la cede. Este desequilibrio se produce por un ego súper desarrollado o una falta de autoestima.
 
El Cuello
Es la parte flexible de la columna dorsal, es el balance de su voluntad con flexibilidad. Un cuello duro es una actitud rígida, la tensión se siente en el cuello cuando la propia rigidez le hace mantener a uno conceptos rígidos y esos son desafiados.
El Pelo
Es gobernado por el hígado de modo que la pérdida de cabello se produce por aferrarse rígidamente a la bronca o enojo. Cuando alguien impone su voluntad sobre otros para probar simplemente su punto de vista, uno sigue trayendo a la vista resentimientos pasados, o sea recordándolos. Y son cabezaduras. Pueden tener problemas con el pelo.
Las Caderas
Son los puntos de equilibrio, son energía creativa asociada con la crianza de los niños. Es nuestra habilidad de pararnos y valernos por nosotros mismos, y la flexibilidad en las caderas, está relacionada con su sentimiento de libertad personal, y acá miramos a los adolescentes, en los cuales se producen temas acerca de su primer sentimiento de separación de los padres, de las expectativas, de sus direcciones, tenemos una entidad sexual. Si uno se rinde al control de los padres, como adolescentes, en vez de encontrar nuestra propia dirección, entonces las caderas no se desarrollan adecuadamente. De modo que el deterioro de las caderas realmente surge de una culpabilidad sexual, de modo que si sentimos culpa y resentimiento, porque hemos permitido que otros tomen decisiones por nuestra cuenta, y no hemos expresado nuestro poder, también tenemos deterioro en las caderas.
Las Tiroides
Es donde almacenamos enojo, es el deseo de poder, de actitudes rígidas, cuando las tiroides no funcionan bien. Hay una calcificación anormal en los huesos, y que puede también desarrollar una artritis y de vuelta el cuerpo rígido proviene de una mente rígida.
El Timo
Almacena temor y gobierna nuestro sistema inmunológico de forma que el miedo hace que una persona retroceda y se achique y se puede perder la integridad en una situación, y cuando esto sucede el cuerpo permite la entrada de virus. Cuando uno tiene un virus, hay que mirar por dónde surgió el temor en su vida, dónde uno se achicó frente a una situación, tiene que volver a esa situación e imaginarla en forma diferente y cambiarla y ello ayuda a combatir el virus.
 
Las Glándulas Suprarrenales
Almacenan pena y nos lleva al complejo de víctimas, ¿peleo o me escapo? Siempre creen que hay algo ahí afuera que se va a apoderar de ellos, y los está persiguiendo. Cuando no están dispuestos a soportar amorosamente una experiencia emocional dolorosa, esa persona reacciona como si el mundo fuera responsable por su experiencia dolorosa, y se olvida de que cada persona es responsable de su propia creación, de su vida.
 
La Glándula Pituitaria
Almacena pena reprimida, porque al experimentar pena o dolor, puede ser una puerta o un portón hacia una conciencia superior, después de que los juzgamientos de las glándulas inferiores son transmutadas. Soportando amorosamente el dolor, justamente esto permite que nosotros experimentemos la dualidad y reconciliar, y esto justo libera toda la parte del juzgamiento y ayuda a la glándula pituitaria. La dualidad representa lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, lo positivo o lo negativo, a todo nivel.
La Glándula Pineal
Necesita luz natural, de día, necesita entusiasmo y si no hay suficiente entusiasmo en su vida, la glándula pineal no funciona adecuadamente, así que tienen que salir a la naturaleza, porque la naturaleza a fin de hallar algo de luz natural, y eso realmente va a ayudar.
La Columna Vertebral
La columna vertebral representa su voluntad, la fuerza de voluntad, es como que cuando uno no mantiene su propia visión, al enfrentarse con la presión que viene de afuera, uno puede llegar a tener ESCOLIOSIS, la distorsión de la columna, la que se tuerce porque su fuerza de voluntad se doblega. Cuando uno utiliza la columna vertebral para hacer trabajo espiritual, nuestra fuerza de voluntad está alineada con la voluntad divina, y algunas personas lo llaman co-creación, pero realmente se trata de la columna vertebral que se abre a la Kundalini, lo cual es simplemente la parte femenina que se halla en la columna y a medida que nosotros nos damos cuenta de ello, ella también se va dando cuenta.
Los Órganos Sexuales
Son reproducción, esto por supuesto es su habilidad de expresarse sexualmente. Puede haber una inhabilidad de recibir la parte femenina si los padres desearon un chico del sexo opuesto, puede ser que uno se enfrenta a la propia moralidad y está realizando un auto-castigo.
La Espalda:
Es lo que uno deja detrás suyo, lo que se quiere olvidar, lo que está en el fondo de nuestra mente, la parte baja de la espalda es el apoyo, y el dolor en esta parte es cuando una persona resiente al no tener el apoyo que él o ella cree que necesita, a fin de lograr algo.
La Vejiga
Libera agua, es la expresión de manifestar exteriormente su emoción. Si la vejiga es débil, la persona siente dificultades en expresar sus sentimientos.
EL Intestino Delgado
Es la etapa final de la digestión, es el comienzo de la absorción, provee la base para la construcción y el crecimiento, construye su personalidad, su carácter, su fuerza de voluntad, su confianza, pero más importante que todo es que refleja los estados más importantes de nuestra vida. De modo que puede que realmente no funcionemos cuando una persona sufrió una gran vergüenza. Esa vergüenza sufrida en la primera infancia. Son muy conscientes, muy cercanas las personas, piensan que no se están acordando o pensando en ello, pero se acuerdan del colegio, la primera vez que menstruaron, los niños con quienes jugaron, algún pariente que les hizo sentir vergüenza.
El Intestino Grueso
Tiene que ver con la materia sólida y esto nos muestra si somos capaces de lidiar bien con todos los temas materiales. El Intestino Grueso tiene que ver totalmente con dejar ir y soltar todas las cosas que no nos sirven y la incapacidad de dejar ir puede ser el resultado de un miedo a la pérdida. ¿Qué es lo que se pierde si se deja ir? Tienen que fijarse de vuelta en el momento de la concepción, qué es lo que formó la actitud de la personalidad de esa persona.

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Mantén el Desapego

 

 

MANTEN EL DESAPEGO
por
OSHO

Tienes que alcanzar un estado de conciencia en el que nada te impresione, en el que puedas permanecer desapegado. ¿Cómo hacerlo? Tienes la oportunidad de hacerlo a lo largo del día. Por eso digo que este método es bueno para ti. En cualquier momento puedes darte cuenta de que algo te está poseyendo. Entonces haz una profunda respiración, inhala profundamente, exhala profundamente y observa otra vez la cosa, pero mírala simplemente como un testigo, como un espectador. Si puedes logra un estado mental de espectador, aunque sea por un solo momento, sentirás repentínamente que estás solo, nada puede impresionarte; al menos en ese momento nada puede crear un deseo en ti. Respira profundamente , y exhala, cada vez que sientas que algo te impresiona, que te influencia, que te arrastra lejos de ti mismo, volviéndose más importante que tú.

Y en esa pequeña brecha que crea la exhalación, mira la cosa: una cara bella, un cuerpo hermoso, un hermoso edificio o lo que sea. Si sientes que es difícil,
si solo por exhalar no puedes crear una brecha, entonces haz una cosa más. Exhala y detén la inhalación por un breve momento, dejando salir todo el aire con la exhalación. Detente, no inhales. Entonces mira la cosa. Cuando el aire ha salido o entrado, cuando dejas de respirar, nada puede influenciarte. En ese momento estás desconectado, el vínculo se ha roto.

La respiración es el vínculo. Pruébalo. Solo por un momento tendrás la sensación de ser un testigo, pero eso te dará el sabor, eso te dará la sensación de lo que es ser un testigo. Entonces puedes ponerlo en práctica. A lo largo de todo el día, cada vez que algo te impresione y surja un deseo, exhala, detente en el intervalo, y mira la cosa. La cosa estará allí, tú estarás allí, pero no habrá vínculo. La respiración es el vínculo.

Sentirás de pronto que eres poderoso, que eres potente. Y entre más poderoso te sientas, más llegarás a ser tú mismo. Entre más cosas desaparezcan, entre más desaparezca su poder sobre ti, más “cristalizado” te sentirás. Habrá comenzado la individualidad. Ahora tendrás un centro de referencia, y en cualquier momento puedes ir al centro y el mundo desaparece. En cualquier momento puedes encontrar refugio en tu propio centro, y el mundo pierde su poder

Osho

Cuál es mi misión ??


Esta pregunta está hoy en boca de todos, desde niños hasta ancianos que buscan su Misión.

Es un dilema que ha estado vigente en la humanidad desde sus principios.
¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Qué rol cumplo en esta totalidad? ¿Qué importancia tengo en este Universo, aunque soy tan pequeño?

Todos tenemos un propósito… cada semilla, ave, animal, cada humano, cada célula y estrella tienen un propósito por el cual existen. La existencia misma es un propósito: el movimiento; por más absurdo que parezca, el propósito que todos juntos tenemos, es el constante movimiento, nunca debe detenerse, nuestra misma naturaleza lo necesita, nuestros sueños nos impulsan en los momentos en que nos estancamos. Cuando la vida ha llevado a alguien a una monótona vida de oficina, de la cual sabe que no es su realidad, sus sueños son quienes muestran su propósito.

Nuestras habilidades, aquello en lo que somos buenos, nuestros hobbies, nuestras ideas, por más locas que sean, esos aspectos son los que están metidos en nuestra genética y personalidad, los cuales nos guían hacia nuestro propósito individual. Hay que hacer caso a aquello que sabemos y tenemos como habilidades, ellas son el camino hacia nuestra realización.

La Misión, no es un trabajo que cumplir, muchas veces podemos creer que nuestra misión puede ser dura, o algo que hemos pactado… pero en realidad, ella es nuestra propia realización como seres. En el proceso de realizar nuestra misión, la vida nos enseña las herramientas con las cuales la lograremos.

¿Cuáles son esas herramientas?

Tenemos dos tipos de herramientas para lograr el cumplimiento de nuestra misión: las Positivas y las Negativas. Ambas nos ayudarán.
Las Positivas son las que mencioné antes: nuestras habilidades, nuestros hobbies, aquello que nos agrada o en lo que somos buenos. Esto nos acerca a la misión, porque descubrimos que todo lo que venimos a hacer al mundo, está relacionado con lo que nos hace felices. Muchas veces la sociedad castigará o criticará a quienes son felices cumpliendo con sus habilidades, puesto que la sociedad capitalista o comunista no comprende cómo alguien puede subsistir sin el esfuerzo natural al cual el humano está sometido; la idea siempre fue que había que trabajar con el sudor de la frente para lograr algo… pero todos bien sabíamos que eso sólo es una parte del aprendizaje, y que nuestro propósito no se logra con el sudor, sino con la alegría.

Las Negativas son nuestros karmas, las cosas a las que nos enfrentamos que nos desagradan. Tener que trabajar en sitios a los cuales no le encontramos el propósito, estar en ambientes con personas que nos desprecian o desvalorizan, ayudar sin entender la razón, sufrir una vida de constantes pérdidas o separaciones… Todos estos aspectos negativos a corto plazo, son positivos a largo plazo… es lo que podemos llamar: la Preparación. Estar en situaciones feas, encasilladoras, en trabajos sin entendimiento, todo esto nos hace aptos para enfrentar las adversidades que comprenden nuestra Misión. Debemos estar atentos a ello, pues nos servirán de mucho al hacerlo consciente… piensen: ¿qué saco yo de esta situación? ¿Qué he de aprender de esta experiencia? ¿Qué me aporta este trabajo o relación?

Todo es un aprendizaje constante y una preparación para el cumplimiento de la Misión… pero lo más loco de este cumplir… es que no importa si eres consciente de haberlo hecho.
Claro está que cuando uno es consciente de sus propósitos, nos vemos ya en un plano evolutivo más flexible, más sutil. Saber cuál es la Misión individual es importante para nuestra realización como individuos.

¿Es bueno saber cuál es mi Misión?
Deben de tener en cuenta los aspectos positivos y negativos de saber cuál es la misión.

Lo positivo, como dije: te posiciona en un nivel flexible de la evolución, en la que eres consciente de que todo lo que sucede te está preparando para esa función que has venido a realizar. Estás atento, y dispuesto a estas situaciones.

El lado negativo es que cuando uno reconoce su misión, está pendiente de su realización… y muchas veces eso le trae problemas. Querer que suceda ya, adelantar los tiempos, las acciones… llega la angustia y desesperación, pues las cosas no salen como se las espera, y así la frustración invade el cuerpo. Ve el contexto y se enloquece al ver la casi imposibilidad de su misión, y prácticamente termina por no cumplirla.

¿Entonces… cómo cumplo mi Misión?
En realidad, la Misión se cumple muy fácilmente: viviendo.
Despreocúpense de su Misión.

Hace mucho tiempo, antes de nacer, todos, cada uno de ustedes, se reunió con un grupo de almas, seres, guías y maestros con los cuales debatieron su misión, ellos están ahí para ayudarlos en el cumplimiento de la misma… ¿cómo? A través de “deja vú”, de señales, palabras, películas, libros, carteles incluso… ¿Cuál es mi punto? Que mucha gente cumple su Misión y muere sin saber que la ha cumplido… sin embargo, hizo lo que tenía que hacer.

Es la Nueva Era un hervidero de ideales que estaban trabados, pero no por haber estado en el inconsciente colectivo, no se hacían.

Nuestra mayor herramienta hoy a diferencia de ayer, es que SABEMOS que existe una Misión que hemos pactado cumplir. Cosa que antes no sabían, pero sin embargo, se cumplían por el inconsciente y subconsciente.

No importa cuál es nuestra misión, lo importante es estar atento a las señales que nos guían a su cumplimiento.

Piensen muy bien lo siguiente… hay muchos que se están conectando o que ya están conectados, y que entre los 5 años y los 20 años ya saben cuál es su misión, pero lo que no saben es que comenzará a concretarse a su 45 o 60 años de edad… mientras tanto pues… se frustran con la vida misma y entran en ira o melancolía. Por eso mismo, mi consejo es el siguiente:

No vivimos para cumplir con nuestra misión… nuestra misión es vivir. Disfruten de cada instante de la vida, siendo conscientes de que sus vidas son un importante eslabón que han de mover. No se detengan a observar y buscar el propósito de su vida, simplemente vivan, estén atentos, y encuentren el propósito.
Seguiré insistiendo:

“…No vivimos por nuestra misión, nuestra misión es vivir…
…no busquen el propósito de su vida, encuéntrelo en el vivir…”

Por :Matías de Stefano

Superando los momentos difíciles: cómo derribar las creencias que nos limitan

 

Tendemos a relacionar la felicidad con que las cosas nos salgan siempre bien y que las circunstancias con las que nos vamos encontrando sean justas para nosotros. Pero a veces la vida nos pone en situaciones con las que no contábamos. Podemos pensar entonces que todo se desequilibra y que tras algunos sucesos ya nada volverá a ser como antes, aparecerán entonces sentimientos como miedo, rabia, tristeza…. con los que tendremos que lidiar.

Esto suele ser lo más difícil, encontrarnos con emociones y no saber cómo manejarlas. ¿Qué hago si estoy asustado?, ¿y si me siento demasiado triste?, ¿qué me pasa cuando estoy muy enfadado?… Muchas veces frente al malestar que sentimos la salida que se nos ocurre es querer quitárnoslo de encima rápidamente, no hablando sobre ello y reprimiendo las emociones. Nadie quiere pasarlo mal. Pero la huida no es la solución.

Muchas veces las dificultades están en uno mismo, en la manera de pensar y en la forma de enfrentarse a la realidad que a cada uno le toca vivirSiempre aparecerán momentos difíciles en la vida de cada uno de nosotros, esto es inevitable. Algunas veces serán cosas que podíamos esperar pero otras serán circunstancias con las que no contábamos. La manera en que pensemos sobre ello y como nos veamos a nosotros mismos frente a los obstáculos que van apareciendo determinará nuestra manera de sentirnos y las habilidades que pongamos en práctica para su resolución.

Hay que tener en cuenta que muchas veces las dificultades están en uno mismo, en la manera de pensar y en la forma de enfrentarse a la realidad que a cada uno le toca vivir. Esto se aprende desde niños, viendo la forma de ser de nuestros padres, escuchando sus comentarios, hemos visto el mundo a través de sus ojos durante muchos años y eso tendrá una gran influencia en nosotros.

Como influyen las creencias a la hora de enfrentarse a las dificultades

Una creencia es la convicción que se tiene sobre algo. Nuestra interpretación de la realidad estará influenciada por ellas. La cultura a la que pertenecemos y nuestros padres nos trasmiten creencias con las que crecemos y percibimos lo que nos rodea a través de ellas.

Podríamos decir que son las reglas bajo las cuales vivimos y  los juicios que hacemos sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea.  Por eso es posible que muchas veces nos encontremos actuando de la misma manera frente a sucesos parecidos aunque esa manera de actuar no nos traiga bienestar.

Las creencias que nos limitan

Hay creencias que nos limitan, por ejemplo: “yo no valgo”, “no sirvo para estudiar”, “no voy a poder conseguirlo”, “no soy lo suficientemente bueno”, “los hombres no deben llorar”, “mostrar las emociones es de personas débiles”, “quien bien te quiere te hará llorar”, “lo más importante para una mujer es encontrar pareja” y un largo etc.

Las creencias de este tipo te harán pensar y sentir de una determinada manera, por eso es difícil cambiar nuestra manera de pensar.

¿Qué podemos hacer con este tipo de creencias?

  • Tratar de identificarlas y pensar en ellas. Así entenderemos mejor cómo interpretamos lo que nos va sucediendo.
  • Echar la vista atrás y pensar en cómo se manejaban nuestros padresante el mismo tipo de dificultades, ya que seguramente tendremos una forma de actuar similar. Si nos damos cuenta de su origen será más fácil de modificar.
  • Cuestionar lo que pensamos y tratar de ver un mismo suceso desde otros puntos de vista. Podemos hacernos preguntas sobre ellos: ¿Qué me lo impide?, ¿Qué pasaría si lo hiciera? , ¿Qué me detiene? Etc.
  • Para poder entender que me detiene tengo que permitirme escuchar las emociones que voy sintiendo, poder ponerlas en palabras y dedicarles un poco de tiempo.
  • Pasar a la acción. Podemos empezar poniéndonos metas cortas ante nuestros objetivos, muchas veces atreverse a algo que nos ha dado miedo mucho tiempo es suficiente para demostrarnos a nosotros mismo que sí somos capaces.
  • Los que son padres pueden enseñar a los niños a aprender de sus errores. Poder trasmitirles que equivocarse no es algo malo, que gracias a ellos muchas veces aprendemos cosas que de otra manera no sería posible.
  • Para el niño sus progenitores serán los espejos en los que mirarse, por lo que será importante que los padres se paren a mirarse a sí mismos y puedan preguntarse cómo expresan sus emociones cuando están preocupados, asustados, enfadados… además de cómo actúan frente a las dificultades que les pueden ir surgiendo. De esta manera se irán dando cuenta de que tipo de creencias les trasmiten a sus hijos.

Un cambio de mirada

Las dificultades en nuestra vida pueden ser un avance, si echamos la vista atrás nos daremos cuenta que algunas situaciones difíciles nos han enseñado, nos han ayudado a evolucionar, crecer, incluso a salir fortalecidos, más seguros y con más herramientas para enfrentarnos a nuevas situaciones.

Hoy os presentamos un cortometraje que hace una reflexión sobre esto, nos muestra la historia de un labrador, del esfuerzo que pone en su trabajo, de las dificultades que se encuentra y con las que no contaba. Pero ese fracaso le proporciona algunas enseñanzas.

 

 

Extraído : El Confidencial

He Vencido !

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Cuando llegué a  este planeta, debía cumplir  mi amorosa meta

Pero la oscuridad me hizo olvidar quien era,  las falsas ilusiones las impregnaron en mi razón de la peor manera

Creí que existía lo malo y bueno; lo que no sabía es que mi corazón de Luz estaba lleno

Me equivoqué con algunas decisiones,  había sido engañado por las religiones.

 

Pensaba que lo material iba más arriba de la paz interior, a veces me sentía grande y otras veces inferior

Agites, desesperos perseguían mi ser, pero doy gracias al universo porque eso me ayudo a crecer

Pensaba que la familia no era importante,  estaba vacío y errante

La felicidad era momentánea, cuando se acababa la diversión  la alegría  era  volátil

e instantánea.

 

Las amistades solo eran para disfrutar placeres,  internamente no miraba bellos amaneceres

Pero llegó mi despertar, ya era mi hora ser y actuar

Empecé con caídas,  pero me levanté y fui olvidando mis malas vidas

Mis ojos se iluminaron, de la tristeza al gozo pasaron.

 

El tercer ojo se despertó, mi espíritu a Luz se levantó

Las ideas fluyen en Amor, ya no siento en mi alma el dolor

La gratitud llegó a mi boca, la intuición nunca se equivoca

Desprogramé mi cerebro de los falsos pensamientos, me conecté con Gaia y sus cimientos.

 

Almas nuevas se unieron a mi corazón, mi familia espiritual,

los quiero con todas las fuerzas de mi razón

Comprendí que la verdadera riqueza es la paz interior, 

mi energía que estuvo escondida salió al exterior

Laboro con humildad, por fin me sentí vivo y con dignidad.

Varios seres hemos pasado por estas experiencias,

todos tememos en nuestra vida coincidencias

 

Solo espero terminar perfectamente mi misión,  y finalizar la última fase de mi reencarnación

Ahora puedo decir, he vendido, al Amor infinito estoy prendido

Recordé quien fui y quien soy;  hermanos tomen mi mano y recuerden que para servirles estoy

Gracias Dios, por nuestra unidad, todos somos uno en Amor y Piedad.

Bendiciones,

De : Yider Elder Araque Cerón