Meditación del niño interior, Ho´oponopono, Dr.Hew Len

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Esta es la relación más importante en la creación, mucho más importante que cualquier relación física que puedas tener. Así que relájate, con los ojos cerrados.

Te voy llevar a ver cuál es la relación más importante en la creación, lo voy a llamar la relación entre la madre y el niño.

La madre es la consciencia, la cual tiene elección: puede cuidar al niño o ignorarlo. Así, vamos a suponer que nos movemos del concepto de consciencia, que es la madre, al aspecto de la creación y el subconsciente, que es el niño. Y en este niño están todas las memorias de la creación desde que nació. Si tú tienes depresión, es la información que hay en el niño que está experimentando la depresión así que, queremos que esta relación funcione.

Lo primero que queremos hacer lo vamos a hacer muy despacio. Lo primero que queremos hacer es decirle a este niño por primera vez: Ohhhh, es la primera vez en la creación que reconozco tu presencia en mí, esta es, la primera vez que es importante pues me doy cuenta de que estás en mí, que está en ti este niño interior. Y tú le hablas a este niño, oh guau, es la primera vez que me doy cuenta de que eres parte de mí. Y lo siguiente que hay que decir es muy sencillo: Te amo, te amo, te quiero. Así, tú te das cuenta del hecho de que todas las heridas y dolor que has experimentado, han sido captados en este niño interior.

Y tú le dices de forma simple: Lo siento, por favor, perdóname por todas las memorias acumuladas de pena, tristeza, dolor. Así que, tú hablas a este niño dándote cuenta de tu responsabilidad de todas esas memorias que el niño tiene y que has creado, aceptado, y acumulado y tienes que deshacerlo. Uno de estos métodos y la forma más simple es hacerlo es: siempre, tienes que pedir al niño permiso, nunca hacerlo sin pedirle primero permiso. Así, eso es lo que debemos hacer.

Queremos decirle, por favor, permíteme acariciarte la cabeza con amor con interés y hazlo. No tienes que imaginar nada, solo hazlo decirte a ti mismo, como acaricias la cabeza del niño y dile al niño: Te quiero, te quiero, por favor, perdóname, por todas estas experiencias acumuladas en la memoria, que están guardadas en ti. Lo siento.

De nuevo, recordamos que esta es la más importante relación, porque tú puedes enseñar a este niño como hacer la limpieza y puedes ponerlo en automático, pero si tú, no te das cuenta de su existencia, o no te importa realmente, tú no puedes hacerlo. Así, acaricia su cabeza, le dices te quiero gracias por ser parte de mí. Lo siento, lo siento mucho. He ido recogiendo todo esto, no te he cuidado te he manipulado, lo siento. Y entonces, tú hablas con el niño. Todas estas memorias repiten todos estos problemas.

Y tú le dices al niño, si no te importa, ayúdame a dejarlas marchar. Y empiezas en la cabeza, y si tienes dolor de cabeza, o dolor de espalda, o del cuerpo. Y hablas al niño: estas son las experiencias pasadas, por favor, déjalas marchar. Estas memorias que se están repitiendo una y otra vez dile: no sé qué memorias son, ni quiero saberlo tampoco. Tú sabes, entonces, puedes ofrecerlas a la divinidad, al superconsciente.

Tú le puedes pedir a la divinidad ser libre.

Ahora le acaricias suavemente la cabeza y le pides al niño si puedes sostenerle suavemente. No duramente, esto lo asustaría. Dile al niño: por favor, dame permiso de sostenerte muy suavemente. Y cuando lo hagas, hazlo, no hace falta imaginarlo Solo sostenle suavemente.

Cuando tengas el niño en tus brazos, dile: Gracias por ser parte de mí, te amo, te amo, y lo siento, por todas las memorias acumuladas que tú experimentas como dolor, como sufrimiento. Por favor, por favor, perdóname.

Y cuando has hecho esto, tú le pides al niño de darte una mano. Por favor dame una mano, así que puedo acariciarla suavemente, cualquier mano, que quieras darme, dile, por favor, dámela.

En tu mente, coges la mano y la acaricias, suavemente,  suavemente la acaricias, y te das cuenta del niño. Oh, gracias, por ser parte de mí. La parte de mí, que no he hecho mucho caso y lo siento, por favor, perdóname, te amo. Y ahora toca la otra mano, hablaremos de finanzas, le dices al niño: ok, son solo las memorias, donde están los problemas. Y le pides de dejarlos marchar. Por favor, déjalos marchar. Cualquier problema financiero, de hipoteca, de dinero, económicos, cualquier problema. Los problemas no son económicos no son financieros, son las memorias que se repiten, es la hipoteca que sostiene tu alma. Y tú quieres que este niño que tiene la hipoteca la deje marchar Por favor, déjala marchar, déjala ir. Los problemas con el banco, la quiebra, cualquier problema, de abuso de dinero, cualquier memoria que tengas de abuso económico déjalo marchar.

Ahora le pides al niño, permiso para sostenerle la otra mano. Por favor, déjame coger tu otra mano. Así, le coges mentalmente la mano y le acaricias, suavemente, le acaricias. Quiero que te quede muy claro que es, en este niño, donde están almacenados todos tus problemas. Y por eso, tienes que tener una buena relación con este niño para que los deje marchar, y se vayan.

Tú has creado este almacén, mírate a ti mismo, y tómate tiempo. Qué está pasando en mí, qué está pasando, ciertas experiencias, con cierta gente. Tú lo tienes que criar en tu vida. No sé qué memorias son, pero sé que tengo que resolverlo. Yo sé, que no sé de qué va esto, pero sé, que son las memorias en mí.

Y habla al niño, por favor, déjalas marchar Esto es lo más importante, esta es la más importante y central relación en toda la creación entre la madre y el hijo. La madre puede traer a casa al niño y ser libre. El niño, puede limpiarlo todo, estar dispuesto a dejarlo marchar. A estar dispuesto a estar en ella, esto está llegando.

Muchas gracias. Ahora, le pedimos permiso para sostenerle los hombros. Por favor, permítele sostener tus hombros. Tú alcanzas sus hombros y empiezas todo esto. Hablas, esto habla acerca del amor y de la presencia del niño. Te quiero, te quiero, gracias, gracias, gracias, por ser parte de mí. Estoy muy agradecido de saber que somos tú y yo desde el principio del tiempo y que no te he cuidado desde nunca. Por favor, perdóname, por ignorarte, no cuidarte, causarte dolor causar pena. Lo siento, te quiero, gracias, por ser parte de mí.

Y entonces, tú le coges los hombros, y le dices permíteme coger tus hombros, y darme mi ilimitado amor Si buscas a una pareja de negocios, esta relación con el niño es la mejor relación de negocios, en toda la creación La relación entre el hijo y la madre trabaja por tiempo para todo así que, cógele los hombros, y mírale a los ojos y date cuenta de que le has causado dolor, y date cuenta de que le has causado dolor. Dile perdona, te quiero, lo siento, gracias por dejar que se marche el dolor, los problemas, y dejar que tú y yo seamos libres de todas estas memorias. Así podemos caminar de la mano, hacia la divinidad, como almas puras, hacia la luz.

Tú puedes hacer esto en la mañana, tú puedes hacer esto en la tarde. Te puedes tomar unos pocos minutos cada día, para conectarte. Haz esto y tu niño interior será tu pareja.

Ahora, os voy a pedir hacer siete rondas de respiración. Ambos pies en el suelo, los dos dedos, el gordo y el índice tocándose. Las dos manos sobre las rodillas o sobre el regazo. Y a respirar, respirar, es limpieza. El niño lo agradecerá. Una ronda de siete respirando, contando siete inspirando, contando siete  recibiendo, contando siete inspirando, contando siete veces.

 

Muchas gracias.

De: Vida sana Vida feliz

El hombre que me ame – Gioconda Belli

primavera

I

El hombre que me ame

deberá saber descorrer las cortinas de la piel,

encontrar la profundidad de mis ojos

y conocer lo que anida en mí,

la golondrina transparente de la ternura.

II

El hombre que me ame

no querrá poseerme como una mercancía,

ni exhibirme como un trofeo de caza,

sabrá estar a mi lado

con el mismo amor

conque yo estaré al lado suyo.

III

El amor del hombre que me ame

será fuerte como los árboles de ceibo,

protector y seguro como ellos,

limpio como una mañana de diciembre.

IV

El hombre que me ame

no dudará de mi sonrisa

ni temerá la abundancia de mi pelo,

respetará la tristeza, el silencio

y con caricias tocará mi vientre como guitarra

para que brote música y alegría

desde el fondo de mi cuerpo.

V

El hombre que me ame

podrá encontrar en mí

la hamaca donde descansar

el pesado fardo de sus preocupaciones,

la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,

el lago donde flotar

sin miedo de que el ancla del compromiso

le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VI

El hombre que me ame

hará poesía con su vida,

construyendo cada día

con la mirada puesta en el futuro.

VII

Por sobre todas las cosas,

el hombre que me ame

deberá amar al pueblo

no como una abstracta palabra

sacada de la manga,

sino como algo real, concreto,

ante quien rendir homenaje con acciones

y dar la vida si es necesario.

VIII

El hombre que me ame

reconocerá mi rostro en la trinchera

rodilla en tierra me amará

mientras los dos disparamos juntos

contra el enemigo.

IX

El amor de mi hombre

no conocerá el miedo a la entrega,

ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento

en una plaza llena de multitudes.

Podrá gritar -te quiero-

o hacer rótulos en lo alto de los edificios

proclamando su derecho a sentir

el más hermoso y humano de los sentimientos.

X

El amor de mi hombre

no le huirá a las cocinas,

ni a los pañales del hijo,

será como un viento fresco

llevándose entre nubes de sueño y de pasado,

las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados

como seres de distinta estatura.

XI

El amor de mi hombre

no querrá rotularme y etiquetarme,

me dará aire, espacio,

alimento para crecer y ser mejor,

como una Revolución

que hace de cada día

el comienzo de una nueva victoria

Extraído de la web

LA PACIENCIA

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La paciencia no es pasividad ante el sufrimiento, no reaccionar o un simple aguantarse: es fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas que la vida pone a nuestra disposición para el continuo progreso interno.

A veces las prisas nos impiden disfrutar del presente. Disfrutar de cada instante sólo es posible con unas dosis de paciencia, virtud que podemos desarrollar y que nos permitirá vivir sin prisas. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y la mejor manera de solucionarlos.

La paciencia es la virtud por la que soportamos con ánimo sereno los males y los avatares de la vida, no sea que por perder la serenidad del alma abandonemos bienes que nos han de llevar a conseguir otros mayores.

La paciencia es una virtud bien distinta de la mera pasividad ante el sufrimiento; no es un no reaccionar, ni un simple aguantarse: es parte de la virtud de la fortaleza, y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas. Identificamos entonces nuestra voluntad con la de esa “chispa” divina de la que procedemos, y eso nos permite mantener la fidelidad en medio de las persecuciones y pruebas, y es el fundamento de la grandeza de ánimo y de la alegría de quien está seguro de hacer lo que le dicta su propia conciencia.

La paciencia es un rasgo de personalidad madura. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensan que a las cosas que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo.

La persona paciente tiende a desarrollar una sensibilidad que le va a permitir identificar los problemas, contrariedades, alegrías, triunfos y fracasos del día a día y, por medio de ella, afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía.

Es necesario tener paciencia con todo el mundo, pero, en primer lugar, con uno mismo.

Proyeto PV Org

Perdona a los demás y déjalos Ser

 

Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.

Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo…Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entre las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren. Nuevamente, eso está en tu imaginación.

Un hábito requiere de todas sus partes para funcionar. Si se pierde una, el hábito se desarma. El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las ‘ofensas’.

Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan. Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás.

Una novela que no tiene nada que ver con la realidad. También, las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior. Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas. Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su `inventario’.

Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió. Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes. ¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativa.

Enviado por “Mirar lo que no se ve”

Los 11 pasos firmes del camino del amor…

 

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M. Scott Peck nos habla de 11 pasos que nos conducen a una sana relación de pareja:


1. Primero mejora la relación contigo mismo
Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás


2. Manejar la soledad.
Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.


3. Sólo se da lo que se tiene.
Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetary aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene.


4. Paz interior
Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.


5. Fantasía que genera frustración.
Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestrasexpectativas es una fantasía que sólo trae frustraciones.


6. Autonomía.
Ninguna relación te brindará felicidad que tú mismo no construyas.


7. Autosuficiencia.
Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando seas capaz de decirle:”No te necesito para ser feliz”.


8. Independencia
Sólo podrás amar siendo independiente hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.


9. Humildad

Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, autoestima y la práctica de una libertad responsable.


10. Autoestima y madurez.
Ámate a ti mismo madura y el día que puedas decirle a esa otra persona ”Sin ti también estoy bien”. Ese día estarás preparado para vivir en pareja.


11. Compartir.
Dos personas que vivan en pareja podrán ser felices sólo cuando se hayan unido para compartir su felicidad no para hacerse felices la una a la otra.


Conclusión:”Dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir la una sin la otra pero deciden vivir juntas”

 

 

Almas Gemelas

 

NADA PUEDE EVOLUCIONAR SIN TRANSFORMARSE

La unión de las almas gemelas tiene como propósito crear un vórtice de pura LUZ que Impacte todo aquello que se haga, tanto individualmente como cuando estaban físicamente juntos, para elevar la vibración de otras personas, su entorno y circunstancias.

 

Las Almas Gemelas se encuentran porque TIENEN un propósito realizable de Misión común a llevar a cabo en la tercera dimensión y que puede manifestarse en diferentes ámbitos sociales, pero que siempre su impacto será de sanación: Misión de Sanación. 

 

No importa la actividad que desarrollen profesionalmente, al margen de eso, su actividad servirá para ayudar a los demás a despertar, incrementar o dinamizar consciencias o, lo que es lo mismo, Traer la Luz de Venus a la Tierra: Expandir la VIBRACIÓN DEL AMOR. 

 

Encontrar o que te encuentre tu Alma Gemela abre una puerta interdimensional en la que aparece “el tren que siempre has estado esperando”, pero si se duda, si no hay la SUFICIENTE VALENTÍA para subir a ese tren, puede suceder que se pierda o que se tarde muchas vidas en volver a tener la oportunidad adecuada, estar en la estación correcta, y subirse al tren adecuado en el momento justo.

 

Esto no es bueno ni malo, solo implica un sufrimiento en la vida, sensación de vacio y tristeza irracional, anhelo del alma por algo que se perdió antes de disfrutarlo.

 

Las Almas Gemelas necesitan grandes dosis de valor para tomar las riendas de su UNICO destino y subirse al mismo tren que les llevará en un mismo itinerario.

 

La MISIÓN de la unión de las Almas Gemelas es permitir la ascensión de la Humanidad: es así como lo lograron nuestro hermanos en evolución en Venus, el planeta del Amor y la Armonía. Así fue como ellos llevaron a cabo su paso de la tercera a la cuarta dimensión. 

 

Es así como cada evolución cambia su sistema evolutivo. del sistema de aprendizaje al de conciencia y solo hay una manera de realizarlo: .

 

A TRAVÉS DEL AMOR PARA SALIR DE LA DUALIDAD.

ENVIADO POR FORMARSE

Extractos de Nina Llinares

Aceptación

 

 

 

 

ACEPTACIÓN 

 

Eckhart Tolle

 

El «sí a lo que es» revela una dimensión de profundidad en ti que no depende ni de las condiciones externas ni de la condición interna de los pensamientos y emociones en constante fluctuación.

 

La rendición se vuelve mucho más fácil cuando te das cuenta de la naturaleza efímera de todas las experiencias, y de que el mundo no puede darte nada de valor duradero.

 

Entonces sigues conociendo gente, sigues teniendo experiencias y participando en actividades, pero sin los deseos y miedos del ego. Es decir, ya no exiges que una situación, persona, lugar o suceso te satisfaga o te haga feliz. Dejas ser a su naturaleza pasajera e imperfecta.

 

Y el milagro es que, cuando dejas de exigirle lo imposible, cada situación, persona, lugar o suceso se vuelve no solo satisfactorio, sino también más armonioso, más pacífico.

 

Cuando aceptas este momento completamente, cuando ya no discutes con lo que es, el pensamiento compulsivo mengua y es remplazado por una quietud alerta.

 

Eres plenamente consciente, y sin embargo la mente no pone ninguna etiqueta a este momento. Este estado de no-resistencia interna te abre a la conciencia incondicionada, que es infinitamente mayor que la mente humana.

 

Entonces esta vasta inteligencia puede expresarse a través de ti y ayudarte, tanto desde dentro como desde fuera. Por eso, cuando abandonas la resistencia interna, a menudo descubres que las circunstancias cambian para mejor.

 

¿Estoy diciendo: «Disfruta este momento, sé feliz»? No. Permite que se exprese este momento tal como es. Eso es suficiente.

 

Rendirse es rendirse a este momento, no a una historia a través de la cual interpretas este momento y después tratas de resignarte a él.

 

Por ejemplo, puede que estés tullido y que ya no puedas caminar. Tu estado es lo que es.

 

Tal vez tu mente esté creando una historia que diga: «A esto se ha reducido mi vida. He acabado en una silla de ruedas. La vida me ha tratado con dureza, injustamente. No me merezco esto».

 

¿Puedes aceptar que este momento es como es y no confundirlo con la historia que la mente ha creado a su alrededor?

 

La rendición llega cuando dejas de preguntar: «¿Por qué me está pasando esto a mí?». Incluso en las situaciones aparentemente más inaceptables y dolorosas se esconde un bien mayor, y cada desastre lleva en su seno la semilla de la gracia.

 

A lo largo de la historia, siempre ha habido mujeres y hombres que, cuando tuvieron que hacer frente a grandes pérdidas, enfermedades, prisión o muerte inminente, aceptaron lo aparentemente inaceptable, y así hallaron «la paz que supera toda comprensión».

 

La aceptación de lo inaceptable es la mayor fuente de gracia en este mundo. Hay situaciones en las que todas las respuestas y explicaciones fracasan. La vida deja de tener sentido. O alguien que está pasando un apuro viene a pedirte ayuda, y tú no sabes qué decir ni qué hacer.

 

Cuando aceptas plenamente que no sabes, renuncias a esforzarte por encontrar respuestas con la mente pensante y limitada, y es entonces cuando una inteligencia mayor puede operar a través de ti. En ese instante, hasta el pensamiento puede beneficiarse, porque la inteligencia mayor puede fluir a él e inspirarlo.

 

A veces, rendición significa renunciar a tratar de comprender y sentirse cómodo en el desconocimiento.

 

Cuando te rindes, tu sentido del yo pasa de estar identificado con una reacción o juicio mental a ser el espacio que rodea a la reacción o al juicio. Es pasar de identificarte con la forma —el pensamiento o emoción— a ser y reconocerte como aquello que no tiene forma, la conciencia espaciosa.

 

Lo que aceptes completamente te hará sentirte en paz, incluyendo la aceptación de que no puedes aceptar, de que te estás resistiendo. Deja la Vida en paz. Déjala ser.

 

 

 

 

 

ENVIADO POR CINTA MORA